"Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve , y no vuelve allá sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y dá semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié" Isaias55.10-11

sábado, 21 de junio de 2014

De ecumenistas y juicios, Capítulo II



“Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” Efesios 4:3
     “¡Ese es un ecuménico y  apóstata!”. El fuerte juicio emitido públicamente  sobre  un reconocido salmista me sonó a insulto y a  maldición,  porque no sé qué sería maldición sino mal decir así de un cristiano por parte de otro ¿pseudo? cristiano.  Aparte del insulto que de por sí atenta contra la unidad, vi un gran desconocimiento no sólo de los términos empleados  sino de su unión en una misma frase. Ser ecuménico, cuya definición exploraremos debajo, no tiene nada que ver con apostatar que es negar la fe. Y creo sinceramente que luego de leer la explicación  histórica del tema muchos se darán cuenta que hay que usar con propiedad los términos, o abstenerse.

     Irónicamente, y para refrendar el dicho que cuando apuntas con un dedo a otro cuatro te apuntan a ti, se  dice bien del modo de vida cristiano de alguien cuando se lo llama ecuménico. Y la ironía se me transformó en una larga sonrisa al estudiar  que el origen del movimiento ecumenista fue la iglesia protestante,  llamada evangélica  en Latino américa.
      El mismo líder cristiano que cito al comienzo, fue duramente juzgado por  decir en una entrevista para CNN  que es mejor elegir lo que nos une que lo que nos separa.  Sin embargo esta frase que desató tanto revuelo está en un todo de acuerdo con la Palabra de Dios y Su corazón: lo que no une divide, una casa dividida no puede triunfar, y debemos ser solícitos en guardar la unidad.
     Guardar la unidad no tiene nada que ver con estar de acuerdo con lo que el otro piensa o dice, sino con  buscar que  los mandamientos de Dios prevalezcan. Nada más ingrato para el ego personal que buscar la unidad con los diferentes pero a eso fuimos llamados, guardar la unidad es una decisión que muchas veces nos llevará a una crisis de la voluntad.  Pasa lo mismo con el perdón que tampoco significa aceptar las acciones de otro, sino ser obediente a Dios.  Quien busca la unidad, resaltar lo bueno en vez de lo malo, agradecer  la búsqueda del encuentro antes que juzgarla; no perderá su propio pensamiento y discernimiento por  realizar acciones tendientes a la unidad.  Yo puedo concurrir a diferentes eventos del cristianismo y eso no cambia mis decisiones ni mis convicciones ni mi base doctrinal, puedo ir a un casamiento católico o dialogar y hasta trabajar con católicos (de hecho lo hice) y eso no me moverá de mi pensamiento en cuanto a la adoración de imágenes  y la obediencia a Roma.  De igual manera predicar en un lugar católico o  pertenecer a una iglesia cristiana pentecostal e ir a predicar en una de los hermanos libres no tiene porqué  movernos de nuestras creencias.  Fuimos llamados a ser luz y sal,  hasta en desiertos poblados de escorpiones nos dijo Dios. Dónde seamos llamados y tengamos puertas que se abran es urgente que “estemos siempre preparados para presentar defensa ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia” 1 de Pedro 3:15.  Si en algo he creído, siempre debo estar lista para presentar razones por ello.
     También me quedó en claro al investigar el tema que  está mal llamado  "ecumenismo" al diálogo o acciones entre diferentes religiones lo que sería  un “diálogo interreligioso”. El ecumenismo sólo es aplicable a los cristianos, y a propósito, tampoco veo mal el diálogo entre diferentes religiones, la diferencia radica en la verdadera intención del corazón, si el fin de un cristiano es dialogar con otros a fin de aprovechar la oportunidad para exhortar y dar a conocer su propia opinión, es totalmente válido.
Y si de cristianos se trata, en  casi treinta años de serlo no veo la diferencia entre decir que el otro no es cristiano porque es católico y sigue a Roma o decir que  las facciones evangélicas que no creen en ciertas manifestaciones del Espíritu Santo irán al infierno. Deberíamos cuidarnos de bendecir y no maldecir  a las personas y cuidar del lugar a dónde las enviamos con nuestras palabras.
     Antes de volver a mal-decir de otro llamándolo “ecuménico”  lee la bibliografía abajo y piensa… si la unidad está en el corazón de Dios, ¿estará en el tuyo dividirla?  Si una sola iglesia llegará al final, ¿estarán en ella los que dividieron o los que se esforzaron por unirla?
“Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo un mismo parecer; un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás” Filipenses 2:1-4.  La exhortación de Pablo a la unidad  deja claro que la unidad no es uniformidad de pensamiento sino la disposición a trabajar juntos y servirse mutuamente. Y pienso… ¿cómo se hubiera convertido el terrible Saulo  en el gran Pablo si el que fue enviado a hablarle no lo hubiera hecho con convicción y denuedo?

EL ECUMENISMO – Monografía de Paola Stephani  Peralta Hernández
Antecedentes
El ecumenismo como movimiento tuvo sus raíces en Europa. La sociedad misionera de Londres de 1795 fue formada por miembros de diferentes iglesias. La sociedad bíblica Británica y foránea, como otros esfuerzos cooperativos de los campos misioneros de Gran Bretaña y Norte América eran inter denominacionales durante este siglo.
La Alianza Mundial de Londres del 1846 es el principal antecedente al movimiento ecuménico protestante como un intento para unir a las iglesias, dando una nueva visión de unidad al cuerpo de Cristo. De esta alianza surge el deseo de celebrar anualmente una semana de oración mundial. En el año 1910 se celebra la conferencia misionera de Edimburgo, que es la piedra fundamental de los grandes esfuerzos ecuménicos llevados durante este siglo, y representa el desarrollo del movimiento ecuménico en nuestros días.
De la conferencia de Edimburgo salieron los cuatro movimientos: Concilio Misionero Internacional del año 1921; Vida y Obra del año 1925 celebrada en Estocolmo; Fe y Orden del año 1927 en Lausana, Suiza, y la unión de los anteriores movimientos formaron el Concilio Mundial de Iglesias, constituida en asamblea de Ámsterdam, Holanda en el año 1948.
La Conferencia Misionera Mundial se le vinculó oficialmente en el año 1960 y desde esta fecha hasta nuestros días el Concilio Mundial de Iglesias es el ente que ha impulsado el movimiento ecuménico protestante.
Este movimiento en la actualidad busca el diálogo para un acercamiento con las diferentes corrientes del cristianismo. Busca raíces del ecumenismo en la Biblia y en la historia de la Iglesia, en que apoyarse para describir la unidad de la iglesia cristiana. El movimiento ecuménico busca raíces en el sentir de Jesucristo ".Para que todos crean " S. Jn. 17:21,
Definición del problema
¿Es bíblico el ecumenismo y la unidad que impulsa? A la unidad que promueve el movimiento ecuménico, se ha discutido en la iglesia evangélica por varios años, si es bíblico, o no es bíblico.
Si es bíblico el ecumenismo, debe de haber una base sólida, de donde se ha de partir. Si el ecumenismo no es bíblico, se debe de demostrar con las escrituras bíblicas y en los idiomas en que fueron escritas. En el movimiento de la reforma del siglo XVI, se adoptó un principio que La Biblia es la única regla y norma de Fe y conducta. Hoy esto ha dejado criterios formados para juzgar, lo que es y lo que no es bíblico.
En la reflexión teológica, se han realizado aportes desde perspectivas eclesiológicas y Pastorales, de alguna manera apologética, y con ello polémica. En varias ocasiones se ha llegado a fuertes extremos que han sido muy dañinos para la comunidad cristiana.
Por una parte, existen los que le atribuyen a la Biblia cosas que ella no dice respecto al ecumenismo, lo asocian con el fin de hacer valer opiniones personales, forzando la Biblia para establecer doctrinas que carecen de seriedad y profundidad interpretativa bíblica. Asocian el ecumenismo con lo diabólico o con la mega iglesia apocalíptica. Por otro lado, los que han marginado la Biblia y hablan del ecumenismo, partiendo desde un punto de vista social humanista o filantrópico y político.
Ambos extremos han presentado su concepto de ecumenismo lejos de la realidad bíblica. ¿Qué dice la Biblia de estos extremos? En alguna medida los miembros de la iglesia evangélica ignoran lo que es el movimiento ecuménico y la unidad que impulsa. Erróneamente se cree que este movimiento es impulsado solo por la iglesia católica romana; sin embargo este movimiento nace en la cuna del protestantismo. El ecumenismo viene desde tiempos remotos según se verá en este documento; por lo que se hace necesario un estudio bíblico, histórico adecuado para lograr un vigoroso entendimiento del movimiento ecuménico de la actualidad. Es vital que la iglesia evangélica de hoy tenga un concepto definido y específico de lo que es ecumenismo.
¿Qué es el Ecumenismo?
La palabra ecumenismo significa "movimiento e impulso de los cristianos hacia la unidad".
Ecumenismo se refiere a toda iniciativa que apunte a una mayor unidad o cooperación religiosa. En su sentido más amplio, esta unidad o cooperación puede referirse a una unidad mundial religiosa, por la advocación de un mayor sentido de espiritualidad compartida entre las tres religiones abrahámicas: Judaísmo, Cristianismo e Islam. Más comúnmente, sin embargo, el ecumenismo es usado en un significado más específico, en referencia a una cooperación mayor entre las denominaciones diferentes religiosas de una sola de estas confesiones.
Por Ecumenismo: se entiende el movimiento surgido, por la gracia del Espíritu Santo, para restablecer la unidad de todos los cristianos. Participan en él los que invocan al Dios Uno y Trino y confiesan que Jesús es el Señor y Salvador. Casi todos, aunque de distinta manera, aspiran a una Iglesia de Dios única y visible. El Movimiento Ecuménico comenzó oficialmente con el Congreso Misionero de Edimburgo (Escocia) en 1910. Surgió en un ambiente protestante y en un contexto misionero, por la necesidad de presentar un frente unido en los países paganos.
La Iglesia Católica considera la separación de los ortodoxos y los protestantes como una herida profunda infligida a la Iglesia de Cristo. Por lo que al mismo tiempo que las iglesias protestantes, inicia un movimiento a favor de la unidad de los cristianos.
Clases
Ecumenismo protestante:
Las tres grandes figuras que pusieron las bases del ecumenismo protestante fueron:
Ø Carlos Brent. Episcopaliano canadiense. En 1927 reunió en Lausana, Suiza, una conferencia que dio origen al movimiento Fe y Constitución. Su objetivo era unificar la doctrina.
Ø Natan Sôderblom. Obispo luterano de Upsala, Suecia. Trató de enfocar la unidad de los cristianos bajo el aspecto práctico y no doctrinal. Buscaba la colaboración de las actividades prácticas como camino para llegar a la unidad. En el Congreso de Estocolmo de 1925 fundó el Movimiento Vida y Acción.
Ø Juan Mott. Metodista, enamorado del ecumenismo. Su lema fue: "Mediante la acción unida de todos, demos muestra de que el ecumenismo es una realidad, dejando a la Providencia manifestarnos el camino a seguir". En 1946 recibió el Premio Nobel de la Paz y fue presidente vitalicio del Consejo Ecuménico.
  Ecumenismo católico:
Preocupada por la división de los cristianos, la Iglesia Católica continúa el movimiento ecuménico, a través de distintas acciones:
Ø En 1925 se organizaron encuentros llamados "Diálogos de Malinas", entre el cardenal Mercier, arzobispo de Malinas y primado de Bélgica, y los anglicanos.
Ø En 1930, el padre José Metzger fundó la asociación "Una Sancta", con el objetivo de fomentar el ecumenismo.
Ø El Padre Watson, un protestante convertido al catolicismo, fundó el "Octavario por la Unión de los Cristianos". Consiste en dedicar cada año ocho días de oraciones y estudio a favor de la unión de los cristianos, del 18 al 25 de enero. Este octavario actualmente ha adquirido dimensiones mundiales.
Ø En 1960, el Papa Juan XXIII, funda el "Secretariado para la Unión de los Cristianos". Fue puesto bajo la presidencia del Cardenal Agustín Bea, es el organismo católico por excelencia para promover la unión de los cristianos.
Ø El "Decreto Conciliar sobre el Ecumenismo" (Unitatis Redintegratio), presenta las bases doctrinales y las líneas de acción práctica del ecumenismo católico. Fue promulgado por el papa Paulo VI el 21 de noviembre de 1964, durante la celebración del Concilio Ecuménico Vaticano II.
Ø La Asociación "Ut Unum Sint", palabras tomadas de Jn 17, 21, que significan "Que sean una sola cosa", fue fundada por la Congregación del Concilio y tiene como finalidad promover la unidad de todos los cristianos en la única Iglesia de Cristo.
Ø Encuentros ecuménicos de los jerarcas de distintas confesiones:
La asistencia de observadores de las Iglesias anglicana, luterana, reformada, metodista, cuáquera y otras, al Concilio Vaticano II.
En 1960, la visita del doctor Fisher, arzobispo anglicano de Canterbury.
En 1962, en encuentro del papa Paulo VI con el patriarca ortodoxo Atenágoras.
En 1965 Roma y Constantinopla levantaron mutuamente las excomuniones lanzadas en 1054.
En 1966 Paulo Vi dialogó con el doctro Ramsey, sucesor de Fisher.
La costumbre de Juan Pablo II de orar en común, en todos sus viajes, con los representantes de los hermanos separados.
El encuentro en Ghana, de Juan Pablo II con el arzobispo anglicano de Canterbury, doctor Robert Runcie.
La visita de Elías II, patriarca ortodoxo de Georgia, al Vaticano.
La reunión en Patmos, Grecia, en1980, de representantes católicos y ortodoxos.
Ø Encuentros ecuménicos de oración. En Taizé, Francia, el hermano protestante Rogier Schutz dirige una comunidad de oración interdenominacional, que organiza encuentros internacionales de reflexión y oración, con la participación de protestantes, ortodoxos y católicos. Su luz está inundando la cristiandad entera y representa un buen auspicio para la unidad de los cristianos.
Breve historia del movimiento ecuménico cristiano
Primera etapa (1910-1937)
1910 : Se realiza la Conferencia Misionera Mundial en Edimburgo, considerada como el punto de partida oficial del movimiento ecuménico cristiano. Se crea en esta Conferencia un Comité de Continuación del que surgiría posteriormente el Consejo Misionero Internacional. Charles Brent propone la creación del movimiento Fe y Constitución, con Robert Gardiner como secretario conformando así un Comité de Continuación de esta iniciativa.
1914 Robert Gardiner manda una carta de invitación en latín al Cardenal Gasparini. El papa Benedicto XV contesta que se considera a sí mismo como la fuente y la causa de la unidad de la Iglesia.
1918 El obispo luterano Nathan Söderblom se acerca a numerosos clérigos católicos para invitarles a hablar de la paz. Reunión de Uppsala en septiembre. Gasparini no se toma la cosa en serio.
1919 Una delegación de obispos episcopalianos se acerca a diversas iglesias europeas. Al llegar a Roma, les recibe Benedicto XV, quien les dice que la única unidad posible se encuentra en su vuelta a la iglesia católica.
Por la primera vez, Nathan Söderblom, en una carta abierta, sugiere la creación de un Consejo ecuménico de las Iglesias (C. OE.E).
1920 Conferencia "Vida y Acción" del cristianismo práctico. Acuden delegados de la jerarquía ortodoxa.
Creación de un Comité de Continuación de la Conferencia Misionera Mundial en Ginebra, para sentar las bases del movimeinto Fe y Constitución.
1921 Se funda el Consejo Misionero Internacional en Londres. Obispos luteranos suecos y carta del cristianismo práctico.
1925 Conferencia del cristianismo práctico en Estocolmo. Violento ataque del canónigo católico Charles Journet contra el cristianismo práctico en su libro "L'unión des églises et le Christianisme pratique".
Se reúne en Estocolmo el Comité de Continuación de la Conferencia Misionera Mundial, para programar la primera Conferencia Mundial de Fe y Constitución.
1927 Primera Conferencia Mundial de Fe y Constitución en Lausana.
1928 Encíclica Mortalium Animos del Papa Pío XI.
1929 Primera evaluación seria del trabajo ecuménico por los católicos con el libro de Max Pribilla s.j. : Um kirchliche Einheit, Stockholm, Lausanne, Rome.
1930 Nathan Söderblom recibe el Premio Nobel de la Paz.
Segunda etapa (1938- )
Coincide esta etapa con la historia del «Consejo Mundial de Iglesias» (CMI). Su estatuto, fijado provisoriamente en Utrech en 1938, a causa de la Segunda Guerra Mundial, no fue adoptado hasta la asamblea de Ámsterdam, en 1948. El consejo se definió no como una «super Iglesia» o como una «Iglesia mundial», sino como una «comunidad de Iglesias que reconocen a Cristo como Dios y Salvador». Desde su fundación se han establecido 7 asambleas generales: Ámsterdam (1948); Evanston (1954); Nueva Delhi (1961); Upsala (1968); Nairobi (1968); Vancouver (1983) y Canberra (1991).
En cuanto a la Iglesia católica, un cambio de actitud empezó con Juan XXIII y siguió con Pablo VI dando pasos concretos y asumiendo una conciencia nueva en el Concilio Vaticano II. El gran paso fue la creación del Secretariado para la unión de los cristianos (1960) con el cardenal Agustín Bea a la cabeza, pasando en 1961 a participar en la conferencia de Nueva Delhi y llegar en 1964 a la promulgación del decreto «Unitatis redintegratio», documento del Concilio Vaticano II dedicado enteramente al Ecumenismo.
En 1995, Juan Pablo II publica la Carta Encíclica Ut unum sint, en la cual se insta a la unión de las iglesias cristianas mediante la fraternidad y la solidaridad al servicio de la humanidad.1
Bibliografía
http://es.wikipedia.org/wiki/Ecumenismo
http://www.monografias.com/trabajos11/pubtess/pubtess.shtml
http://www.legion.tripod.com/id6.html
http://www.rosario.org.mx/biblioteca/ecumen.htm
Fuente: http://www.monografias.com/trabajos72/ecumenismo/ecumenismo.shtml#ixzz34knooJli

ECUMENISMO – Fuente: Wikipedia
Ecumenismo es la tendencia o movimiento que busca la restauración de la unidad de los cristianos, es decir, la unidad de las distintas confesiones religiosas cristianas «históricas», separadas desde los grandes cismas. Si bien el término «oikoumenē» se utilizó desde los tiempos del Imperio Romano para expresar al mundo como unidad, en la actualidad la palabra «ecumenismo» tiene una significación eminentemente religiosa, y es usada primordialmente para aludir a los movimientos existentes en el seno del cristianismo cuyo propósito consiste en la unificación de las diferentes denominaciones cristianas, separadas por cuestiones de doctrina, de historia, de tradición o de práctica.En cambio, la búsqueda de cooperación entre diferentes religiones (tanto entre las religiones abrahámicas —judaísmo, cristianismoe islam— como con otras) se llama diálogo interreligioso.1
En el sentir de numerosas personalidades cristianas del último siglo, el ecumenismo constituye un camino de superación de las divisiones entre los cristianos, en orden al cumplimiento del mandato de Cristo: «[...] que todos sean uno [...]» {Juan 17:21).2

Texto de Inicio: Edith Gero
Imagen: 1,000,000 Pictures

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