"Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve , y no vuelve allá sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y dá semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié" Isaias55.10-11

sábado, 29 de junio de 2013

Orar la Escritura: Salmo 34


     Cómo hemos aprendido en la enseñanza de D. Bonhoeffer* tenemos tres formas de estar con la Biblia:

     -Predicándola (ó escuchándola).
     -Leyéndola y meditando en ella.
     -Orándola.
     Y estas 3 maneras de "estar" más cerca de la Palabra deberían ser practicadas a diario por todos nosotros. Pero hoy quiero referirme específicamente a la tercera forma: Orar la Palabra y con una breve explicación daremos inicio a un apartado en la página llamado así "Orar la Palabra" para que ustedes puedan pulsar allí e ir orando directamente sobre porciones elegidas leyéndolas en voz alta. Si "la fe viene por el oir y el oir de la Palabra de Dios" al leer orando en voz audible la Biblia la Palabra te retroalimentará porque la irás escuchando mientras la lees. Puedes personalizarla, y buscar las porciones que más se adecuen a tu momento diario.
     Orar la Palabra de Dios directamente, ha cambiado mi vida de oración. Siempre se nos consulta por "cómo orar" y empezaremos tratando esto: ¡oremos la Palabra de Dios!. Por una simple y poderosa razón:
"Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que espada de doble filo; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuentas". He 4.12
     Sabemos que La Palabra de Dios es creadora, y contiene todo Su poder. Por lo tanto cuando oramos Su Palabra en vez de nuestras palabras tal oración lleva implícita Su poder , Gracia y Promesas. Nuestro Señor Jesucrito citaba permanentemente "escrito está" volviendo una y otra vez sobre la Palabra. Así que cuando estamos angustiados, o necesitamos una mayor intimidad con nuestro Dios, no hay mejor manera de acercarnos a Él que orando Su Palabra.
     Una vez leí por ahí que cuando Dios habla, los ángeles se apresuran a poner Su Palabra por obra. Entonces cuando oramos la Escritura eso es de inmediato lo que ocurre, algo sobrenatural que no tiene que ver con nuestras incapacidades sino con el Todopoderoso Dios.
“Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías 55:11)

SALMO 34
Busqué al Señor, y él me respondió;
me libró de todos mis temores.
 Radiantes están los que a él acuden;
jamás su rostro se cubre de vergüenza.
Este pobre clamó, y el Señor lo oyó
y lo libró de todas sus angustias.
El ángel del Señor acampa en torno a los que lo temen;
a su lado está para librarlos.
 Probad y ved que el Señor es bueno;
dichosos los que en él se refugian.
 Temed al Señor, vosotros sus santos,
pues nada les falta a los que le temen.
 Los leoncillos se debilitan y tienen hambre,
pero a los que buscan al Señor nada les falta.
 Los ojos del Señor están sobre los justos,y sus oídos, atentos a sus oraciones;
 el rostro del Señor está contra los que hacen el mal,
para borrar de la tierra su memoria.
 Los justos claman, y el Señor los oye;
los libra de todas sus angustias.
 El Señor está cerca de los quebrantados de corazón,
y salva a los de espíritu abatido.
Muchas son las angustias del justo,
pero el Señor lo librará de todas ellas;
le protegerá todos los huesos,
y ni uno solo le quebrarán.
 La maldad destruye a los malvados;
serán condenados los enemigos de los justos.
 El Señor libra a sus siervos;
no serán condenados los que en él confían.

Nota de estudio: el uso de la palabra "pobre" en el Salmo no significa quien no tiene posesiones terrenales sino quien reconoce su incapacidad para librarse por sí mismo de  los problemas y depende completamente de Dios.
El "ángel del Señor" que acampa alrededor del justo no es una figura de ángeles guardianes sino de la seguridad con que el Señor rodea a los suyos.

*Artículo Relacionado: "El pastor y la Biblia" 
Texto: Edith Gero
Imagen: Banco de Imágenes Gratis

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