"Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve , y no vuelve allá sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y dá semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié" Isaias55.10-11

martes, 16 de noviembre de 2010

Bendita tierra.

La tierra, es un elemento importante para las personas.
De un puñado de tierra nos formó el Creador.
La tierra nos provee lo que comemos y vestimos.
Sobre la tierra están los caminos que andamos, que trazamos. Caminos nuevos, caminos desgastados.
Los cimientos de nuestras casas se anclan en la tierra como nuestro diario refugio.
La tierra ha sido parte de la mayoría de las religiones y aún fruto de idolatria, como en varias culturas donde aún hoy se le rinde culto.
El niño no está completo hasta que no juega en el barro y recoge una y otra vez en su manito un puñado de tierra.. En los adultos la tierra se vuelve un elemento vital.
Cuando yo estoy saturada, me voy al jardín a trabajar la tierra. Su contacto me calma y me habla de Quien me formó.

La tierra, biblicamente hablando, tiene una voz. Vive. Y como tal, se expresa.
"¡Que has hecho! exclamó el SEÑOR. Desde la tierra la sangre de tu hermano  reclama justicia . Por eso ahora quedarás bajo la maldición de la tierra, la cual ha abierto sus fauces para  recibir la sangre de tu hermano" Gen 4.10-11 NVI
Por tanto, la tierra está sujeta a bendición, o maldición.

Vamos al Génesis. Porque para entender el hoy, empezamos por el origen, y lo traemos luego, a nuestro diario vivir.
Cuando Adán pecó,  y se produjo el acontecimiento conocido como "la Caída"(la expulsión del hombre del huerto del Edén) la tierra queda maldecida por su causa.
"Al hombre le dijo (Dios): "Por cuanto le hiciste caso a tu mujer , y comiste del árbol del que te prohibí comer, ¡maldita será la tierra por tu culpa!" Génesis 3.17. Pero Dios le otorga al hombre que pueda sacar su sustento de ella (Gen 3.17 al 19 NVI)
Luego,Caín, mata a a Abel, y la tierra misma queda bajo maldición de no producirle sustento(Gen 4.12 NVI)

Nosotros no descendemos de Caín, sino de Set, el hijo que Adán engendró luego de superar su dolor. Desde entonces  el hombre vuelve en sí de su maldad y comienza a invocar el nombre del SEÑOR (Gen 4.26 NVI). De la descendencia de Set vino Noé. Cuya familia fue la única sobreviviente del diluvio.

"Pero Dios vió que la tierra estaba corrompida y llena de violencia. Al ver Dios tanta corrumpción  en la tierra y tanta perversión en la gente, le dijo a Noé :"He decidido aabar con toda la gente, pues por causa de ella la tierra está llena de violencia. Así que voy a destruir a la gente junto con la tierra." Gen 6.11 al 13NVI

Como será esto de importante para Dios, que limpió, la generación de Caín y la tierra tambíén. Que queda libre para volver a producir sustento para el hombre.
"Aunque las intenciones del ser humano son perversas desde su juventud nunca más volveré a maldecir la tierra por su causa" Gen 8.21 NVI

Desde ese punto. La obediencia o desobediencia del hombre con respecto a Su Creador, influye sobre la tierra.
Esto queda claro, en los sitios donde vive gente que cree en Dios, gente obediente, la tierra produce y  dá fruto.. En los sitios donde abunda el pecado, abunda la sequia, aridez, y se suceden tormentas descomunales que todo lo arrasan.

Ahora , ya sabemos como la tierra queda maldita. Veamos como es bendecida.


Lo primero a entender, es que la tierra NO es posesion del hombre, sino de Dios
"Del SEÑOR es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan;
porque él la afirmó sobre los mares, la estableció sobre los ríos" Salmos 24.1-2NVI

Por tanto el Señorio de Dios debe ser reconocido y llamado sobre ella
"¡Tierra, tierra, tierra!.¡Escucha la palabra del SEÑOR! Jeremías 22.29 NVI

Lo segundo es que el hombre obediente a Su Creador verá en la tierra las bendiciones de su obediencia.
"El SEÑOR te bendecirá en la tierra que te ha dado... El SEÑOR te concederá  abundancia de bienes: multiplicará  tus hijos , tu ganado y tus cosechas en la tierra que a tus antepasados juró que te daría. El SEÑOR abrirá los cielos, su generoso tesoro, para derramar a su debido tiempola lluvia sobre la tierra" Deut 28.9al 12 NVI

Lo tercero es que si nuestro pecado y nuestra maldad y desobediencia maldicen la tierra, si nos arrepentimos y pedimos perdón, y nos volvemos de todo nuestro ser y corazón a Dios, El , sanará la tierra.
"Cuando yo cierre los cielos para que no llueva, o le ordene a la langosta devorar la tierra, o envíe pestes sobre mi pueblo, si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado, y restauraré su tierra" 2ºCro.7.14-15

El planeta  y su tierra recorren el final de la historia que conocemos. La tierra se ha degradado por siglos de  generaciones que han vivido sin Dios.
La tierra, llora, y hay un grito en ella, por tanta  injusticia, crueldad y abuso.

Como personas tenemos un deber con la tierra donde vivimos. Como cristianos, tenemos una responsabilidad . Orar por ella, arrodillarnos y pedir perdón por tanta injusticia, opresión y crueldad. Este acto, que hecho en publico y entre varios se denomina arrepentimiento identificatorio, tiene un peso tremendo en bendecir la tierra, y aun una nación entera.
Si nunca lo has hecho antes, te invito a arrodillarte sobre la tierra de  tu hogar, apoyar las manos sobre ella  dar gracias, pedir perdón por los actos injustos que nosotros u otros han cometido en ella, y bendecirla  en el Nombre del Señor Jesus, por Quien fueron hechas todas las cosas.

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