"Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve , y no vuelve allá sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y dá semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié" Isaias55.10-11

martes, 8 de junio de 2010

Listos para recibir lo nuevo

Deuteronomio 8:2-9 ocupa mis pensamientos el último día del año. Las instrucciones van para un pueblo cansado de un desierto y mas que listo para entrar en algo prometido casi 40 años antes. Para algunos la aplicación puede ser atrevida,sin embargo, soy de los que creen que estas historias nos comparten verdades eternas, lecciones de bien para todas las generaciones. Y es en ese sentido que aprovecho la transición de proporciones titánicas para Israel como una palabra para ayudarme a interpretar el 2009 y prepararme para este nuevo año.
Lo que sea que haya pasado en el desierto produjo un deseo ardiente de vivir algo diferente en la nueva tierra a la que iban. Que sea así en ti! Se vale anhelar que acabe esta etapa para ansiar la venida de una nueva. Espérala y recibela!
40 años en el desierto son vistos por Dios como una prueba, como un medio para revelarle a su pueblo la realidad de su corazón.  No es que Dios necesitara sacarlo a la luz, mas bien es su pueblo quien necesita saber lo que trae por dentro para que al admitirlo pueda rendirse y buscar una mayor dependencia en Dios.
Que el 2009 sea el ensayo entonces, antes del verdadero “show”. Un ensayo aguanta errores, moretones, tropezones e impaciencia. Pero ahora viene lo real. Que eso sea el 2010 para tí, que puedas ver como Dios preparó tu corazón, lo ensanchó para poder dar la talla ante el reto que Su propósito te ofrece este año.
Que el 2009 sea el horno, en donde tu fe se probó como oro, fué purificado y ahora estás listo para traer ofrendas a Dios. Estás listo para caminar en la voluntad del Padre. Estás entrenado en la fe y la obediencia para poder colaborar con El en la manifestación de su Gloria.
“Reconoce en tu corazón que, así como un padre disciplina a su hijo, también el Señor tu Dios te disciplina” (verso 5)  Mira el 2009 con esos ojos, Dios te permitió vivirlo para corregirte, encarrilarte en su senda. No menosprecies esos tratos, porque es esa senda, con lo dura que haya sido, la que te prepara para “la tierra prometida”
Que el 2010 sea esa tierra de promesas cumplidas, de trigo, cebada, viñas, higueras y granados, de miel y olivares “tierra donde no escaseará el pan y donde nada te faltará”.
Por duro que haya sido el desierto, cree que estás en la frontera y el cruce hacia un mejor tiempo. Anímate y prepárate para lo nuevo!
Danilo Montero
http://salmista2010.wordpress.com/

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