"Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve , y no vuelve allá sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y dá semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié" Isaias55.10-11

miércoles, 9 de junio de 2010

Dentro del área de cobertura

Siempre he creído que la gente de propósito, aquellos que son conscientes de que están en esta tierra para cumplir un destino divino y que creen que han sido diseñados por el Creador con las cualidades necesarias para hacerlo, gozan de una cobertura especial de Dios. Esto significa que se encuentran dentro de una zona de cuidado y protección.

En 1 Reyes 17 la Biblia nos narra acerca de Elías Tisbita, un gran profeta que vivía para cumplir el propósito de Dios. Se vivían épocas de extremada sequía. Dios había cerrado los cielos por 3 años y 6 meses (Lucas 4:25) y lo había anunciado mediante su profeta (1 Reyes 17:1). El significado de la profecía que anunciaba el cese de las lluvias se entiende mejor cuando recordamos que quienes adoraban a Baal creían en que este dios controlaba las lluvias.
En 1 Reyes 17:8-16 vemos que Dios había mandado a Elías a vivir a Sarepta de Sidón para ser hospedado por una viuda. Ambos tenían una misión que cumplir. Elías debía proclamar la Palabra de Dios en ese lugar y la viuda sería el instrumento de sustento para el profeta.

En este relato encuentro al menos 7 principios que conciernen a quienes están bajo la cobertura del Padre para cumplir su propósito.
En esta ocasión quisiera compartir 3 de ellos dejando para la próxima los 4 restantes. Comencemos:
1. La gente bajo cobertura ESTÁ A DISPOSICIÓN DE DIOS: “Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí” (v.9). El pedido de Dios a Elías no era cosa simple. Directamente lo estaba mandando a vivir a otra parte. Para juntar tus pertenencias y radicarte en otro lugar es necesario disponer de:

  • Voluntad. Una voluntad sujeta a la voluntad de Dios.
  • Tiempo. Tiempo coordinado y manejado por Él.
  • Recursos. Lo que tenemos (mucho o poco) a disposición de aquél que nos permite tener todas las cosas.
¿Cuán disponibles estamos? ¿Atendemos al Señor cuando nos llama? ¿Escuchamos su llamado o ya nuestros oídos se han atrofiado?

2. La gente bajo cobertura GOZA EL "ALL-INCLUSIVE" DE DIOS: “…he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente” (v.9). Cuando Dios te encomienda una tarea Él te capacita para llevarla a cabo. Junto con eso, será el proveedor de todo lo que necesites. En el caso de Elías, el Señor tenía preparada una viuda para que lo sustente. En una ocasión anterior, cuando fue enviado frente al arroyo de Querit al frente del Jordán, Dios envió a cuervos para que lo alimentaran. Esto es lo que quiero que se entienda: Dios no mandó a Elías para matarlo de hambre. Él quiere que te concentres en tu asignación sabiendo que todo lo demás vendrá añadido. Claro que esto requerirá FE.

3. La gente bajo cobertura VIVE LO SOBRENATURAL DE DIOS: “…que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija” (v.12). Para ser honestos, las fuentes de recursos eran escasos en Sarepta. Si nos dijeran que vayamos a vivir a un país en donde lo único abundante es la sequía y el hambre y que una viuda pobre va a sustentarnos, lo lógico, lo natural, sería dudar, preocuparse y hasta reírse. Abraham se dejó llevar por su humanidad en Génesis 17:17: “Entonces Abraham se postró sobre su rostro, Y SE RIÓ, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?” Sólo un puñado de harina y un poco de aceite no es lo que llamaríamos un sustento, no es lo que naturalmente nos dejaría tranquilos. Pero la gente cubierta por Dios, puede invitar a Dios a usar su ilimitado poder en el contexto de nuestros limitados recursos y circunstancias. Abraham fue padre de multitudes y la harina y aceite no escasearon en aquella maldecida Sarepta.
Isaías 55:9 dice “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamiento”. Éxodo 24:12 dice “Entonces Jehová dijo a Moisés: SUBE a mí al monte, y ESPERA ALLÁ, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarle”. Vivir lo sobrenatural de Dios quiere decir que somos nosotros los que tenemos que pensar o caminar como Dios y no al revés. El Señor nos invita como a moisés a “subir y quedarnos arriba”.

En nuestro próximo post estudiaremos 4 principios más.
Por Jorge F. Lousararian.
info@lousa.com.ar

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