"Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve , y no vuelve allá sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y dá semilla al que siembra y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié" Isaias55.10-11

viernes, 4 de junio de 2010

Como un niño....

Leer: Mateo 6.31-33,  Lucas 18.17
"No os afanéis pues diciendo¿qué comeremos o qué beberemos o que vestiremos?, porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial, sabe  que teneis necesidad de todas estas coass. Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas, serán añadidas" Mateo 6.31-33

Los seres humanos tendemos a preocuparnos, y ocuparnos, en todo y por todo. O somos hiperactivos (como la que suscribe) o nos "afanamos" en nuestra depresión o en nuestros problemas. Nos afanamos si somos ricos por mantener el nivel , y si tenemos deudas por pagarlas. Y finalmente si a la mañana no existe el afán, lo inventamos! tomando el primer pensamiento al respecto que aparece, somos muy creativos al fín.

Hace unos días decidí cambiar la diaria rutina, a ver si aprendo a no estar tan cargada.... y decidí hacer las compras temprano en el Shopping . Está a una cuadra de casa, encima de una  loma, y ya subir y ver al fondo las sierras y el horizonte,  descansó mi corazón . Cuando fui al cajero del piso superior, me llamo la atención dentro de la nada de gente que había a esa hora, un hombre joven, empresario tal vez, muy bién vestido, acompañaba a quien seguro sería su padre, un hombre igual a él, tambien bien vestido, y con ternura le guiaba al anciano por la escalera mecanica. Arriba, pararon en una confitería, a tomar algo.
Como si no hubiera nada que hacer mas importante, un dia de semana a las 10 de la mañana, el hijo joven y exitoso se tomo todo el tiempo para su padre.

El Señor nos ordena , no estar afanados por nada, y eso no implica no hacer cosas, habla de eso interior que nos impulsa sin medida a cargar nosotros solos las cosas.  O empujamos nosotros las situaciones,  o lo dejamos a Dios vencer nuestras batallas y hacerse cargo de nosotros.
Dios, no necesita nuestra ayuda.

Todos batallamos con el stress, y sus derivados, gastritis, hipertensión, mala salud en fín. A una gran mayoría le cuesta conciliar el sueño. Porque ignoramos las reglas de Dios, que nos dijo "YO  SE lo que te falta, ocúpate de MI y Yo haré el resto!".

Bajo las leyes de Dios, yo me ocupo de El, y El de mí. Todo viene por añadidura, no por presionar situaciones. Hago todo lo que debo hacer claro (primero buscarlo a El de mañana) pero mientras hago mis cosas, descanso interiormente, en El, pienso en El, no en mi problema, lo magnifico a El, no a mis tareas y conflictos.
"Si vas a agrandar algo agranda a Dios !" suele decirnos mi pastor.

Mira un niño, él no se preocupa por nada, mira a su alrededor , toma lo que necesita y sino espera, ve su capacidad de asombro ilimitado, el niño confía en que el mayor proveera para él y sigue jugando. 
El Mayor, proveera para tí, Sé como un niño, y deja tu ansiedad en El.
"De cierto os digo que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él" Lucas 18.17

por Edith.

No hay comentarios:

Publicar un comentario