miércoles 8 de septiembre de 2010

Biblia al día: Mil años son como un día


Cuando se acerca el fin y comienzo de un año, meditamos mucho acerca del tiempo, el tiempo que hemos pasado y el tiempo que está por venir. Las Sagradas Escrituras, dicen literalmente "Para Dios un día son como mil años y mil años son como un día", cómo hemos de interpretar o entender esto, bueno creo que no tiene mucho que interpretar, tan solo hemos de saber que Dios no vive en el tiempo, en primera instancia y que en razón de ello, efectivamente esta palabra es así, tan sencilla como se lee y tan profunda al mismo tiempo. ¿Cómo hemos de entender eso?, no lo sé, no logro computar en mi cabeza cómo es que un día son al mismo tiempo como mil años.
Dios ha puesto en nosotros un espíritu de eternidad y aunque en este momento no logremos visualizar del todo esa realidad, no quiere decir que no exista, han puesto atención que a veces comentamos con nuestros amigos, "hace veinte años, o veinticinco o treinta o más, que salí del colegio y parece que fue ayer". Si mil años son como un día, entonces podríamos pensar en lo que predicaba Jesús, cuando expresaba "Vengo pronto". Al ver como el materialismo y los placeres consumen nuestras vidas, al ver como la perspectiva de la vida se limita a lo que pueden ver nuestros ojos, le ruego mucho a Dios, que corra las persianas de nuestros ojos, para que concentremos el poquísimo tiempo que resta de esta vida, en lo que realmente es verdadero.
Jesús dijo que nuestra ciudadanía es de los cielos, agregó también que es mejor que hagamos tesoros en el cielo, donde la polilla no carcome, cierto.
Al llegar un fin de año y ante la expectativa de un nuevo año, pidamos a Dios sabiduría con el corazón y Él la dará abundantemente y sin reproche. Por mi parte debo agradecer a Dios por este año, ha sido un tiempo duro y de mucha reflexión, de agradecer a Dios por las circunstancias permitidas en las que he vivido el dolor en lo más profundo de mi corazón, pero también he experimentado el amor de Dios para conmigo y para con mi familia, primero protegiendo y cuidando Él personalmente a mi hijo, también dando fuerza y valor a mi vida, mi esposa e hija. Me ha mostrado cuántos amigos y amigas tengo, tantos que no puedo contarlos, me ha permitido compartir de Él a muchas más personas de las que hubiese podido imaginar, me ha permitido saber que Él tiene todo bajo control y que mi vida tiene sentido en Él y que no importa el tiempo que reste, estoy a sus ordenes. He podido entender que no importa sumar días, meses y años a la vida.
Es cierto, estamos a punto de dejar un año atrás como muchos que se han ido, pero lo más importante es que estamos restando un año más y que pronto El Rey de reyes nos mostrará toda su gloria y esplendor.

"…Cosa que ojo no vio, ni oído oyó, ni ha subido en el corazón del hombre, son las que Dios tiene preparadas para los que le aman…" "…ningún sufrimiento humano es comparable con la gloria venidera…"

Para todos ustedes, amigas, amigos, compañeros y compañeras, deseo que Dios se manifieste en sus vidas, en sus corazones y en sus seres queridos, enseñándoles cual es la verdadera razón y cual la perspectiva correcta de nuestra existencia, Dios me los bendiga en todo instante.
por Miriam C. Lopez
liveworship@live.ca



martes 7 de septiembre de 2010

Si piensas que Dios está lejos de tí...

Si no puedes sentir a Dios y piensas que Él está lejos de ti, déjame recordarte que Él está contigo, porque Él lo prometió:

"He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28.20). Recuerda que Él te hizo esta promesa: "No voy a dejarlos solos; volveré a estar con ustedes." ¿Cómo?

A través de su Espíritu Santo: "Los que no creen en Dios y sólo se preocupan por lo que pasa en este mundo, no pueden recibir al Espíritu, porque no lo ven ni lo conocen. Pero ustedes sí lo conocen, porque está con ustedes, y siempre estará en medio de ustedes". Juan 16.17-18

Además tienes que recordar que "El SEÑOR está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad". (Salmos 145.18)


 Tu Dios "Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará" (Salmos 145.19), porque "Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones". (Salmos 46.1)

Así como al salmista, hoy Dios habla de ti de la siguiente manera
«Yo lo libraré, porque él se acoge a mí;
      lo protegeré, porque reconoce mi nombre.
Él me invocará, y yo le responderé;
      estaré con él en momentos de angustia;
      lo libraré y lo llenaré de honores.
Lo colmaré con muchos años de vida
      y le haré gozar de mi salvación.»
Salmos 91.14-16

Ése es tu Dios: Siempre a favor tuyo y nunca en tu contra. Vive el día de hoy con la confianza de que Dios está de tu lado, ayudándote y proveyendo para todo lo que necesitas.

por Devocion Total
www.devocionmusical.com

miércoles 1 de septiembre de 2010

El protocolo

Este es un bosquejo de lo que compartió Jorge Lozano hace unos días, los dejo con palabras que no debieran pasarse por alto. Edith


Cuando tú necesitas ver a alguien de importancia, que está en eminencia, tienes que seguir un protocolo.
Para ver a Dios, también . Para entrar en Su Presencia, tienes un protocolo, que está claramente puesto en la Biblia.
"Entrad por sus puertas con accion de gracias, por sus atrios con alabanza" Salmos 100.4
El Tabernáculo tenía 3 partes, las puertas, el Lugar Santo donde estaban los panes de la proposición  y tras el  velo estaba  el  Lugar Santísimo con el arca del pacto, donde moraba la Presencia de Dios.
La Biblia nos marca entonces claremente el protocolo, el requisito para entrar en la Presencia de Dios.
1-entrad por sus puertas con acción de gracias
2-entrad por sus atrios con alabanza.
Pero una vez que lleguemos al Lugar Santísimo, alli solo cabe la adoración. Damos Honor a El.
Todos los hombres de la biblia que estuvieron en la Presencia de Dios, le adoraron, no se puede hacer otra cosa en Su Presencia.

La alabanza  y adoración que hacemos al comenzar cada reunión no es, " música", lejos de eso, es el protocolo necesario, para poder entrar en La Presencia de Dios, el camino, la forma de acceder a El.
En los años 90 comenzamos junto a Chuy Olivares y Marcos Wit el movimiento de AA, que trajo un despertar de la alabanza y adoración para toda Latinoamérica. Luego del gran avivamiento que esto trajo, decayó otra vez la importancia de este protocolo.
Por esto, lanzamos el primer congreso de adoración desde aquella época, y lo hemos titulado "volviendo a nuestro primer amor".  Es un congreso donde formaremos adoradores, recordando el protocolo necesario para entrar en la Presencia de Dios.


 El primer congreso de adoración "Formando Adoradores" se llevará a cabo del viernes 08 de octubre al lunes 11 de octubre bajo el lema " Volviendo a nuestro primer amor" con talleres, conciertos, plenarias y la participaciòn de Jorge Lozano, Coalo Zamorano, Marcos Brunet, Jason Ashley Morriss y todos los equipos de arte creativo. En Córdoba Capital, Argentina, en Quality Espacio. 
Cupos limitados,más info a formandoadoradores2010@gmail.com. Facebook:" congreso formando adoradores"


Quien pudiera dormir!!

"¡Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos son los que se levantan contra mí. Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios. Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mi; mi gloria, y el que levanta mi cabeza... Yo me acosté y dormí y desperté, porque Jehová me sustentaba". Salmo 3:1-3.

Una de las ventas más fabulosas de la vida comercial moderna, es la de los sedantes para dormir. Si se pusieran una tras otra las pildoritas que cada año se venden en todas las farmacias del mundo para proporcionar un poco de dulce sueño a los hombres y mujeres atribulados, podría formarse una cadena que llegase hasta la luna. Si se amontonasen una sobre otra, como granitos de arena, formarían una montaña grande como el Everest o el Aconcagua. Millones de personas, tomando millones de sedantes, y perdiendo al mismo tiempo millones de horas del sueño dulce y reparador.

Pareciera que el hombre moderno, a causa de sus muchos errores y desaciertos, estuviera asesinando su propio sueño. Un vaso de agua en la noche; tres, o cuatro, cinco o más pastillas para dormir; una cabeza caliente que se recuesta en la almohada... y una vigilia que empieza y un sueño que no llega. Esta parece ser la historia diaria y nocturna de millones. ¿Por qué no llega el sueño? La Biblia nos habla del sueño. En Eclesiastés dice:

"Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no lo deja dormir la abundancia".Y en el Salmo 3 encontramos también referencias al dormir, al sueño dulce y reparador que es el "sueño" de millones.

El Salmo comienza con una exclamación: "¡Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios!" Una exclamación del rey David, que vivió mil años antes de Cristo, pero que puede hacer cualquier gobernante, cualquier hombre de negocios de nuestro tiempo, dos mil años después de Cristo. "¡Cuánto se han multiplicado mis adversarios!" Adversarios políticos, comerciales, artísticos, adversarios de toda clase, crueles e implacables, que están atentos al menor traspié, al menor resbalón que demos o error que cometamos para derribarnos y quedarse con nuestro puesto.

Pero sigamos leyendo, el salmista encuentra la solución a sus angustias. Dice más abajo como expresión de fe: "Más tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; mi gloria, y el que levanta mi cabeza". El salmista comienza a confiar en Dios. Lo acepta como el escudo fiel que lo defiende. Se entrega a Dios; lo llama y ruega por su ayuda. Entonces Dios le responde. Dios le da Su mano desde el cielo y lo socorre. ¡Lo libra de sus enemigos! Y el salmista testifica inmediatamente: "Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba".

Amigo o amiga, la bendición de un sueño dulce y una completa vida de paz es para usted, clame a Cristo de todo corazón.

Oración: Dios mío: mi corazón está lleno de alabanza. Eres mi Señor y mi Rey. Mi escudo y mi fortaleza. Gracias Señor, porque en Ti, puedo estar confiado...
por Miriam C. López
liveworship@live.ca

Leer mas...
"Mil y una Bahías"  en www.bahiaesperanza.com
"Paisajes del alma" en www.bahiaesperanza.blogspot.com
"Este mensaje está..." en www.larespuesta llega.blogspot.com

sábado 21 de agosto de 2010

Adorar

En una tarde tan bella que parece irreal, la primavera se anticipa descolgándose en medio del árido invierno .


Los pájaros se alegran en la inesperada tibieza y regalan su canto como flores que aun no se estrenan, y esperan dormidas, las lluvias tempranas.


Y esto nos recuerda la bondad de Dios,Su bendita Misericordia como aprendimos hace unas publicaciones atrás. Que demuestra su fidelidad obstinada trayendo abrigo al frío intenso y una eterna promesa de rescate para los que han creído en El.


Dios es nuestro conquistador y nuestra victoria. Nuestro libertador y seguro refugio. El es amparo en la tribulación y esperanza al afligido. El es nuestro amor y nuestra pasión. Nuestro salvador y el agua viva que nuestro espíritu anhela.


Toma un minuto para regalarle al Señor palabras de amor de un corazón agradecido, por tanto inmerecido que recibimos día a día, sin buscarlo, sin pagarlo, Su Gracia esta allí, a cada segundo, cubriéndonos, esperándonos, dándonos una nueva oportunidad, nuevas fuerzas, renovando nuestra fé .


La esencia de adorar, es dirigirse a Dios con una actitud de dar, de honrar, no de recibir. Y tales adoradores busca el Señor, que le adoren en espíritu y en verdad.


Amor, relación  personal, intimidad, son palabras para indicar el camino que debemos recorrer en adoración y búsqueda constante de Su Presencia.


Toma tiempo este fín de semana, para adorar. La mesa está servida, en miles de lugares cada domingo, solo acércate, y no pidas nada, sino ofrece una actitud de agradecimiento y honra. El Padre sabe lo que necesitas antes que lo pidas. Sé libre para adorar sin reservas.
Dios te bendiga y te conduzca bajo Sus amorosas Alas.
Edith

"Rompe tus límites" en la Bitácora de la Bahía.
"cuando tu corazón encuentra un Padre" en la Bahía Home.

jueves 19 de agosto de 2010

EXODO: Diseño para la liberación

El Antiguo Testamento ha sido especialmente diseñado por Dios para hacer que las grandes verdades del Nuevo Testamento lleguen como algo vivo hasta nosotros. Necesitamos que esto suceda en nuestra experiencia cristiana porque muchas de las enseñanzas son sencillamente conocimiento académico, en lo que a nosotros respecta, hasta que cobran vida cuando las vemos interpretadas en las dramáticas presentaciones del Antiguo Testamento. Esto es especialmente cierto en lo que se refiere a los primeros cinco o seis libros del Antiguo Testamento, porque en ellos Dios establece el modelo que sirve de fundamento a su obras. En una visión panorámica de las Escrituras, los primeros seis libros, del Génesis a Josué, trazan el modelo del que se vale Dios para obrar en la vida humana. Su modelo será exactamente el mismo en su vida que en las vidas de Adán, de Abraham, de Moisés, de David y de otros. Seguirá el mismo modelo que hallamos en Génesis, Exodo, Levítico, Números, Deuteronomio y Josué. En estos libros veremos de que modo se mueve Dios en nuestras vidas.

Por lo tanto, al estudiar estos libros es necesario relacionarlos brevemente unos con otros. Génesis es el libro que revela la necesidad que tiene la humanidad y trata acerca del hombre, su creación, su pecado, el nuevo mundo que aparece después del diluvio, el lento viaje del hombre a través del tiempo, vacilando ante Dios. Abraham, Isaac, Jacob y José, cuatro hombres que siguieron a Dios, ponen de manifiesto la necesidad que tienen los hombres de la justificación, de tener una relación como hijos, de la santificación y de la glorificación. Pero lo que es más importante todavía, el Génesis termina con las palabras "en un ataúd en Egipto. Todo cuanto podemos decir acerca del hombre una vez que se ha dicho todo lo que hay por decir, es que vive en el ámbito de la muerte.

Pero el Exodo es todo acerca de Dios. El Exodo es la respuesta de Dios ante la necesidad del hombre y la manera en que ha suplido la solución para el pecado del hombre. Comienza de inmediato con la actividad de Dios y durante todo el curso del libro se ve a Dios obrando con poder. Por lo tanto, el libro viene a ser una imagen de la redención, de la actividad de Dios por redimir al hombre en su necesidad, en su pecado, en su degradación y en su desgracia. Como tal, es una maravillosa imagen que contiene unas lecciones tremendamente instructivas para nosotros acerca de lo que significa la redención, es decir, de lo que ha hecho y está haciendo Dios en nuestras vidas, así como de lo que pretende hacer con nosotros y los pasos que va a dar.

Pero la redención no se completa en este libro, nunca hallaremos la historia entera de la redención en Exodo. Es preciso seguir con Levítico, Números y Deuteronomio. El cuadro completo aparece al llegar al libro de Josué, donde encontramos a Israel que ha sido llevada a una tierra de triunfo y de victoria sobre sus enemigos, que es una imagen de la experiencia cristiana triunfante y victoriosa. Israel es, por lo tanto, una imagen del pueblo de Dios, de la iglesia de Dios y de usted como hijo de Dios. Estos libros han sido maravillosamente diseñados por el Espíritu Santo y describen hechos históricos que han sucedido de tal manera, bajo el gobierno absoluto de Dios, que representan para nosotros grandes verdades redentoras. Es por ello que Pablo dice, escribiendo a los Corintios: "Estas cosas les acontecieron como ejemplos [literalmente, representaciones] y están escritas para nuestra instrucción. (1ª Cor. 10:11). Por lo tanto, bueno es hacerles caso.

El libro de Exodo empieza con el nacimiento de un bebé. Queda claro el dedo de Dios desde el principio mismo del libro, porque está es la historia de un bebé que nació bajo sentencia de muerte, pero cuya vida fue conservada de una manera maravillosa gracias a la intervención de la mano de Dios. ¡Resulta delicadamente irónico, cosa que vale la pena observar y espero que ninguno de ustedes se lo pierda, que Dios en la persona del Espíritu Santo, se mueve de tal manera que, a pesar de la ley del faraón, según la cual había que matar a todos los bebés varones hebreos en Egipto, no solo se salva Moisés, sino que el Faraón contrata a la propia madre de Moisés para que cuide del bebé! No cabe duda de que este propósito es una de esas deliciosas expresiones del humor de Dios. Si usted aún no ha descubierto que Dios tiene un sentido del humor, le espera a usted un gran descubrimiento. A lo largo tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento se encontrará usted con algunas de estas visiones fugaces y humorísticas. Yo no puedo leer la Biblia sin encontrarme ocasionalmente riéndome a carcajadas ante algunas de las cosas tan inteligentes que hace Dios, por medio de las peripecias irónicas, dándole hábilmente la vuelta a las situaciones y tal es el caso de la historia de Moisés.

Lo interesante de este planteamiento es que cuando Dios quiere hacer algo, casi siempre empieza con un bebé, pero nosotros no. Creemos que los bebés no son muy importantes. Allá por el 1809 el mundo entero estaba ansiosamente esperando noticias de las batallas de Napoleón, que amenazaba con convertirse en un dictador mundial, siendo el Hitler de su época. Napoleón hizo temblar al mundo entero con sus tiránicos deseos y sus impulsos egomaniacos, ¡pero ese mismo año estaban naciendo bebés en los hogares y en las familias del todo el mundo y qué bebés! En Inglaterra vinieron al mundo Tennyson, Charles Darwin y Gladstone, que llegaría a convertirse en primer ministro de la Gran Bretaña. Aquí en este país, es decir, en Estados Unidos, en una cabaña de troncos de Kentucky, nació Abraham Lincoln, además de Wendell Holmes y otros hombres que, al hacerse hombres, se convirtieron en gigantes que conmovieron y cambiaron el mundo. Todo ello quiere decir que cuando Dios quiere cambiar la historia, no empieza con una batalla, sino con un bebé.

De manera que Dios empezó con este bebé. Moisés creció y fue criado en la corte del Faraón, teniendo acceso a todo el conocimiento de los egipcios y siendo educado en la mejor universidad del más grande imperio de aquella época. Fue el hijo adoptivo del rey mismo y disfrutó de todos los privilegios, teniendo todas las ventajas posibles, pero cuando llegó a la mayoría de edad, Dios le habló y se dio cuenta de que habría de convertirse en el libertador de Israel. De modo que se marchó, intentando llevar a cabo su labor, al menos eso creyó, y acabó asesinando a un hombre y teniendo que huir al desierto. Al seguir el curso de su historia, nos encontramos que Moisés se tuvo que marchar de la tierra de Egipto y pastorear ovejas durante cuarenta años en el desierto. Fue precisamente allí donde Dios le halló y tuvo el extraordinario encuentro con él en la zarza ardiente. Dios le volvió a llamar para que cumpliese con la misión que se le había encomendado originalmente, para la que no estaba ni mucho menos preparado hasta que se enteró de que Dios mismo era todo cuanto precisaba para hacer cualquier cosa en su nombre.

Volviendo a la estructura de Exodo, podrán ustedes entender la historia del libro si recuerdan cuatro cosas. Todo el libro gira alrededor de cuatro acontecimientos de gran importancia. La primera de ellas es la Pascua. Los capítulos uno al catorce nos llevan y hallan su punto culminante en este gran acontecimiento. El segundo suceso es el del pueblo de Israel cruzando el Mar Rojo, que se describe en el capítulo catorce. El tercer acontecimiento es la entrega de la ley en Sinaí y el cuarto la construcción del tabernáculo en medio del campamento de Israel. Estos cuatro sucesos resumen el libro de Exodo.

Los dos primeros sucesos están íntimamente relacionados y lo mismo sucede con los otros dos. La Pascua y el Mar Rojo son dos aspectos de una misma verdad: la liberación del pueblo de Israel, que se encontraba esclavo en Egipto. Una imagen de algo muy importante en la experiencia cristiana, lo que llamamos conversión o regeneración, la liberación de una persona de la esclavitud del mundo y si quieren ustedes saber lo que hizo Dios al hacerse usted cristiano estudie la Pascua y el momento en que el pueblo cruzó el Mar Rojo, algo que estudiaremos en un momento.

Los otros dos acontecimientos también están relacionados entre sí. La entrega de la ley y la construcción del tabernáculo son acontecimientos totalmente inseparables. Recordemos que a Moisés le fue dado el plano del tabernáculo cuando estuvo en el monte con Dios, al mismo tiempo que le fue entregada la ley. Es preciso que comprendamos por qué estos dos sucesos, la ley y el tabernáculo, están intrincadamente unidos y en un momento veremos por qué.

Pero primero volvamos a la Pascua. Ustedes conocen la historia de cómo Dios llamó a Moisés, le desafió y le envió de vuelta a Egipto. Al principio Moisés se mostró reacio a ir y en todas estas historias encontramos maravillosas lecciones. Aquí, por ejemplo, cuando Dios le dijo a Moisés: "Moisés, quiero que vayas y liberes a mi pueblo Moisés le contestó: "Señor, yo no puedo hacer eso, no sé expresarme bien, no soy elocuente, yo no sé hablar. No puedo presentarme ante el faraón. Dios no reprendió a Moisés por decir esto ni se puso furioso porque esa no era más que la manifestación de la insuficiencia humana de Moisés, ya que no hay nada de malo en eso. Hemos sido creados para ser de ese modo y Dios no nos considera nunca culpables por sentirnos inadecuados cuando nos pide que hagamos algo.

Pero a continuación Dios le dijo a Moisés: "Ya sé que no sabes expresarte, pero te voy a decir lo que voy a hacer. Tú ve a Egipto y yo seré tu lengua y hablaré a través de ti. A lo que Moisés replicó: "Mira Señor, creo que lo mejor sería que te busques a otro. Y la Palabra nos dice: "Entonces el furor de Jehová se encendió contra Moisés. (Exodo 4:14). La primera vez Moisés estaba diciendo: "no puedo hacer una cosa así, no soy mas que un hombre y Dios le contestó: "sí, ya lo sé. Yo te he creado de ese modo, pero yo lo haré por medio de ti. Pero cuando Moisés le dijo la segunda vez: "mira Señor, será mejor que te busques a otro lo que estaba diciendo realmente era "Señor, no puedo hacer eso y creo que tú tampoco puedes. Cuando Moisés desafió a Dios de este modo, despertó su ira en su contra. Este es un buen punto que recordar cuando Dios nos desafía a que hagamos algo.

A Dios no le preocupa nunca que su reacción inicial sea la de echarse atrás, pero una vez que él le ha recordado a usted que él va a estar con usted en aquello que le ha pedido que haga y que va a hacer por medio de usted se echa usted atrás entonces es cuando ha insultado a Dios y es como si le hubiera dicho: "no creo que tú tampoco puedas hacerlo.

Entonces Moisés salió y se marchó a Egipto, llevando consigo la vara de Dios e inmediatamente tuvo un conflicto con el Faraón. No hay nada más dramático en todo el Antiguo Testamento que esta tremenda confrontación de las voluntades entre el Faraón y Moisés, que son los representantes de Satanás y de Dios. En este caso Dios se mueve con poder en contra del Faraón y resulta casi increíble leer la historia de cómo Dios envió una serie de plagas espantosas que afectaron a toda la tierra de Egipto. Y a continuación leemos: "El faraón endureció su corazón y se negó a dejar ir al pueblo cosa que sucedió repetidamente.

Fueron un total de nueve plagas y el Dr. Graham Scroggie hace notar que cada una de esas plagas fue dirigida en contra de los dioses de Egipto. Dios estaba emitiendo su juicio en contra de los dioses de Egipto por medio de terribles catástrofes que acontecieron en el país. Si están ustedes interesados en los aspectos científicos de la situación, les recomiendo que lean un libro fascinante "Worlds in Collision (Mundos en Colisión) escrito por el científico ruso Emmanuel Velikovsky, que tiene algunas teorías de lo más interesantes sobre por qué se produjeron estas plagas y otros acontecimientos conmovedores en los tiempos de Moisés. No estoy diciendo que todo lo que dice el libro sea cierto, pero sí es un enfoque fascinante acerca de la historia.

Veremos al avanzar en el relato que Dios hace que se reúna todo el pueblo. Ha enviado a Moisés a ellos y por fin se consigue vencer la actitud del Faraón, cuya voluntad se ve abrumada por el poder de Dios. Consiente, pues, después de la muerte de su primogénito, y deja marchar al pueblo de Israel. Es muy importante que seamos conscientes de que cuando Moisés fue a Egipto, el pueblo de Israel no era una nación, sino que se convirtieron en nación después de haber pasado por el Mar Rojo. Ese es el significado de las palabras que encontramos en Primera de Corintios: "Todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar. (Iª de Cor. 10:2) En el mar se convirtieron en un cuerpo porque antes no habían sido más que una multitud desorganizada. Después de haber pasado el Mar Rojo salieron como una unidad, una unidad en Cristo. Este es un precioso reflejo de la verdad que descubre todo cristiano. Antes de hacerse cristiano no es más que una persona luchando y esforzándose por abrirse camino en la vida, pero cuando ha vivido la experiencia de la Pascua, cuando ha visto la sangre del Cordero clavado en una cruz por él, salpicando la cruz con su sangre por él y se ha apoyado en ese hecho, de igual modo que el pueblo de Israel se apoyó en el símbolo de la sangre de un cordero, rociada sobre los dinteles de sus casas la noche de la Pascua y hasta que no ha vivido la experiencia del Mar Rojo, dejando atrás su vida pasada para seguir adelante, para vivir la vida cristiana, habiendo proclamado su fidelidad a Dios y pasando, de esa manera y de modo simbólico, por las aguas del Mar, nunca entenderá completamente que se ha convertido en parte de un cuerpo, del cuerpo de Cristo, y que se ha unido con una unidad viva, con todos los demás cristianos y esta es una imagen que nos ofrece el libro de Exodo.

La pascua es una imagen de la cruz de Cristo. ¡Es una historia realmente preciosa! Es la historia de cómo pasó el ángel de la muerte por toda la tierra y murieron todos los primogénitos, todos menos los de los israelitas que, por fe, sencillamente por la fe, tomaron de la sangre de un cordero y la extendieron en los dinteles y en los marcos de sus puertas y gracias a ello estuvieron perfectamente a salvo en sus casas. Esto nos ofrece una imagen que nos hace ver que el sencillo hecho de la fe en la que descansamos y el saber que Jesucristo ha muerto ha dejado solucionada la culpa que teníamos ante Dios y el ángel de la muerte pasa sobre nosotros. El ángel del juicio no se cruzará nunca en nuestro camino porque nosotros hemos depositado nuestra fe en la sangre del Cordero de Dios, que es una maravillosa verdad.

Pero no es esa la historia completa. Recordemos que la Pascua no tiene realmente valor hasta que no se relacione con ella la experiencia del Mar Rojo. El pueblo tuvo que abandonar la seguridad de sus casas, salir al desierto y llegar a la orilla del mar y a ellos cruzarlo les pareció imposible, causándoles la impresión de que iban a perder lo que habían conseguido. Entonces el pueblo comenzó a clamar a Moisés y a preguntarle por qué les había llevado a morir en el desierto.

La respuesta que les da Moisés es fabulosa. Les dice: "¡No temáis! Estad firmes y veréis la liberación que Jehová hará a vuestro favor. (Ex. 14:13) Esta era una exclamación de fe, pero la palabra de Dios se oyó de inmediato diciendo: "Marchad adelante, no os quedéis ahí parados, no ha llegado el momento de pararos, seguid adelante. "Está bien dijo el pueblo, "¿a dónde? Tenemos las aguas ante nosotros y los egipcios vienen detrás de nosotros. ¿A dónde podemos ir? Y Moisés contestó: "No importa, Dios dice que debéis seguir adelante, así que hacedlo.

El Señor le había dicho que extendiese su vara sobre el mar y cuando lo hizo, las aguas se separaron y pudieron pasar a salvo al otro lado, mientras que los egipcios que les venían siguiendo se encontraron atrapados por las gigantescas olas que se precipitaron sobre ellos y se ahogaron en el mar.

¿De qué es figura el Mar Rojo en su vida? Es una figura de la separación del mundo. Egipto se encuentra en esos momentos al otro lado y una vez que hubieron atravesado el Mar Rojo es cierto que se encontraron en el desierto, pero habían logrado salir de Egipto y un río de muerte había quedado entre ambos lados. Es exactamente el mismo río de muerte que se encuentra entre usted y el mundo al pedirle usted a Cristo que sea su Señor.

Aquí tenemos algo en lo que debemos fijarnos. Cuando estaban celebrando la Pascua, se hallaban descansando en sus casas, no tuvieron que hacer nada, sencillamente estar ahí. Estaban dependiendo solo de la obra de otro. Sin embargo, cuando llegaron al Mar Rojo, fue el poder de Dios el que hizo que las aguas se separasen haciendo posible que escapasen, pero se exigió al pueblo que hiciese algo y se vieron desafiadas sus voluntades y tuvieron que pasar por el mar.

Ese es el motivo por el que muchas profesiones de fe cristiana no llegan nunca a materializarse ni llegan a nada. Hay personas que están dispuestas a sentarse bajo la sangre de la Pascua, que están dispuestas a recibir a Jesucristo como Salvador, pero que no están dispuestas a pasar por las aguas del Mar Rojo. No dan nunca el paso necesario para dejar atrás su vida pasada, que les separe del mundo porque aún siguen pensando que se encuentran en Egipto. No seguirán adelante para cruzar el Mar Rojo y hasta que eso no suceda se encontrarán todavía sujetos a esclavitud y bajo el control de Egipto.

Fijémonos, en el capítulo quince, en el que se nos relata que solo después de haber atravesado el Mar pudo Israel prorrumpir en un cántico y en Egipto no habían cantado, porque había sido una tierra de esclavitud, de sufrimiento, de desgracia, de un interminable trabajo y de continuo peligro, pero al llegar al desierto y al otro lado de la orilla del Mar Rojo, prorrumpen en un cántico. La verdadera liberación pone un cántico en nuestros corazones. ¿Tiene usted un cántico de liberación?

Esta es una norma que observo con frecuencia en la vida actual. No hace mucho vino a verme un joven que estaba luchando con la bebida y evidentemente se había producido una crisis en su vida y deseaba ser libre. De algún modo se había dado cuenta de que había fortaleza en Cristo para librarle. Vino a verme y estuvimos hablando. Inclinó su cabeza y recibió al Señor, pero unas tres semanas después me llamó por teléfono y me dijo que estaba metido otra vez en el mismo lío. Estaba exactamente igual que antes, así que le pedí que viniese a verme y volvimos a sentarnos a charlar.

Le dije: "¿Qué te pasó al volver a tu casa hace tres semanas después de haber dicho que habías recibido al Señor? ¿Hicistes algo al respecto? Me contestó: "No, no lo hice. Solo me fui a casa. Entonces le pregunté: "¿Qué esperabas que sucediese? y me contestó, "no lo sé. Me limité a irme a casa y supongo que me olvidé del tema. Yo le dije entonces: "Si hubieras tomado la decisión de establecer una sociedad de negocios, si hubieses decidido que querías un cierto trabajo y para ellos tuvieses que dar algunos pasos, ¿te marcharías a casa y te olvidarías de todo el asunto?

"Claro que no me contestó. "Empezaría a moverme en esa dirección. "Pues bien le dije, "¿crees que puedes convencerme de que has pedido a Jesucristo que entre en tu vida y que vas a permitir que él la controle cuando veo que te has ido a casa y te has sentado, te has cruzado de brazos y te has olvidado del tema. Me contestó: "Supongo que no.

Tomar una decisión es una cosa y la decisión hace que el poder de Dios se manifieste en nuestras vidas y nos libera de la culpa del pasado y podemos regocijarnos en ello porque la Palabra de Dios es verdad, pero también está la experiencia de atravesar el Mar Rojo, que nos llama a que sigamos adelante y cortemos todos los lazos que nos atan al mundo y a que demos los pasos necesarios para que sea posible que el río del juicio de Dios fluya entre usted y la manera de actuar el mundo. Cuando da usted ese paso, lo que hace es colocarse de modo que Dios more en su interior. Como ve aquí en Exodo, en el capítulo 15, Dios no toca nunca a su pueblo ni va junto a él hasta que no han pasado por el Mar Rojo. Cuando lo han hecho entonces Dios mora entre ellos.

Annie Jonson Flint escribió un precioso poema que dice:


¿Has llegado al Mar Rojo en tu vida? donde a pesar de todo cuanto puedas hacer? No hay salida posible ni hay modo de volver atr´sas, y el único camino es a través.

¿Ha llegado usted a ese lugar? Pues precisamente ahí es donde muchos necesitan llegar, porque hasta que no lo hagan, no podrán nunca llegar a conocer la morada de Dios en sus vidas.

Al seguir leyendo el capítulo quince, nos encontramos con un cuadro muy interesante. Leemos la historia acerca de las aguas de Mara, el lugar de la amargura, que sigue de inmediato a la del pueblo cruzando el Mar Rojo. A fin de purificar estas aguas, Moisés corta un árbol que el Señor le mostró, lo echó en las aguas y estas se volvieron dulces (Ex. 15:25). En lo que se refiere a la aplicación que tiene esta imagen a nuestras vidas, se darán cuenta de que sucede justo en el lugar apropiado. Lo que nos está diciendo es que la cruz, aquel gran árbol del que estuvo colgado el Señor Jesús, es la respuesta de Dios a la amargura de la vida. Cuando hemos pasado por la Pascua, confiando en su sangre y cuando hemos atravesado el Mar Rojo, cortando totalmente los lazos que nos unen a las cosas del mundo, descubrimos que la cruz es para siempre la respuesta a toda la amargura producida por el pecado de nuestra vida pasada. La respuesta de Dios a la amargura de la experiencia de la persona es esta experiencia de la cruz, que elimina la desdicha del pasado y todas las frustraciones del presente endulzando las aguas de nuestra vida.

Inmediatamente después de todo esto llegaron al desierto donde recibieron el mana y donde comenzó a manifestarse el cuidado paternal de Dios. ¿No descubrió usted eso al hacerse cristiano? En cuanto se hizo usted cristiano y dejó completamente atrás su vida anterior, después de haber atravesado el Mar Rojo, ¿no descubrió usted de inmediato el amor y el cuidado paternal de Dios? El le estuvo cuidando, él le alimentó y le llevó sobre alas de águila, como lo hizo aquí con estos israelitas, pero, incluso así, el pueblo comenzó a murmurar. Eso es algo que hacemos en demasiadas ocasiones en nuestra vida, quejándonos en contra de Dios, ¿no es cierto?

En el capítulo 17 tiene lugar una batalla, la primera batalla con la carne. Esto es siempre algo que pilla completamente por sorpresa a los nuevos creyentes. Una vez que han experimentado la gloria de la Pascua, del Mar Rojo, la poderosa liberación del pecado en sus vidas, el sentido de ese amor paternal al darles el maná y de haber hallado la comunión con Cristo en sus nuevas vidas, descubren que aún tienen una batalla que luchar con la vieja carne. Este puede ser un descubrimiento aplastante, pero ahí lo tenemos. Amalec viene y lucha con Israel, pero Dios le declara una guerra sin fin a Amalec (Ex. 17:10) "Porque la carne desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu lo que es contrario a la carne. Ambos se oponen mutuamente. (Gal. 5:17). No se puede hacer nunca la paz con Amalec.

Así que después de examinar la enseñanza típica de este libro llegamos al capítulo 19 acerca del Sinaí, es decir, la ley y el tabernáculo, la tercera y cuarta sección de Exodo. Unamos estas dos. Como es natural, tenemos en el Sinaí el momento en que se entrega la ley. Pero ¿en qué consiste la ley? Es sencillamente una imagen de la santidad de Dios, es decir, del carácter de Dios. Permítanme decirlo de otro modo. Es el hecho de que Dios es inmutable, que tiene un carácter inflexible. Por eso es por lo que la ley y la entrega de dicha ley es un tiempo de terror. Porque no hay nada más terrible para los seres humanos que tener que afrontar sin tapujos el hecho de que Dios es completamente inmutable y que nada va a hacerle cambiar. Esto es un maravilloso consuelo para nosotros cuando pensamos acerca de su amor y su gracia, pero nos asusta pensar en su santidad, su ira y su furia. Esto quiere decir que nunca podemos convencerle de nada y nunca le podemos comprar. No podemos conseguir que baje el nivel en modo alguno. La ley es el nivel absoluto e irrevocable de la personalidad de Dios, que es lo que descubrimos cuando nos encontramos con la experiencia del Señorío de Cristo, que es totalmente inmutable y que jamás hará que lo que nos exige en nuestra vida sea menos.

Por lo tanto, la ley por sí sola es algo que asusta y la personalidad de Dios nos aterroriza. ¿Nos tomamos realmente en serio lo que Dios dice acerca de sí mismo? Escuchen: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. (Mat. 5:48) ¿Se toma usted en serio estas palabras? La verdad es que la mayoría de nosotros pasamos mucho tiempo intentando restarles algo de importancia. ¡Ser perfectos! ¡Eso nos asusta! ¿Cómo puedo yo ser perfecto? La respuesta que tiene Dios a esa pregunta es el tabernáculo, el ritual del sacrificio relacionado con él. Por eso es por lo que en el monte, sí, en el mismo monte en el que dio la ley es la revelación de su carácter, se dio su tabernáculo, su provisión para venir a morar en el hombre, porque Dios habitó en su pueblo por medio del tabernáculo.

Me gusta visualizar el campamento de Israel. Recordarán ustedes que estaba dividido y en él estaban todas las tribus. Algunas al este, otras al norte, en el oeste y en el sur. Estaban colocadas en perfecto orden y en el centro mismo se encontraba el tabernáculo. Sobre él y sobre todo el campamento estaba situada la gran nube de día y la columna de fuego por la noche. He pensado con frecuencia que el campamento de Israel debió tener un aspecto un tanto parecido al que tiene la ciudad de Los Angeles, en el desierto, extendido y sobre él la nube, de humo mezclado con niebla en el caso de Los Angeles, como es lógico, pero en Israel era una nube que hablaba acerca de la presencia de Dios y allí él habitaba entre su pueblo.

Eso era algo que solo podía hacerse mediante un complejo sistema de sacrificios y de rituales así como un complicado procedimiento mediante el cual podía reunir a su pueblo ante su presencia.

Si una persona entrase en el campamento de Israel, tendría que pasar por fuerza entre todas las tribus, entrase por donde entrase, y encontrar por fin el camino hasta el centro del campamento, donde estaban los levitas. Al continuar entre ellos, llegaría hasta el tabernáculo. Primero pasaría por una gran verja al atrio donde encontraría ciertos objetos, el altar de bronce y el lavacro de bronce y estaba además el edificio interior con un velo sobre la entrada, que nadie se atrevía a pasar a menos que fuese un sacerdote porque solo él podía entrar en el lugar santo. Detrás de otro velo estaba el lugar santísimo. El único mueble que había en él era el arca del pacto, incluyendo a los querubines de la misericordia con sus alas extendidas y tocando unas la de otro sobre el arca. Se nos dice que solamente el sacerdote podía entrar en él y solo una vez al año, bajo las más rígidas y precisas condiciones.

¿Qué nos enseña todo esto? Sencillamente que Dios es inmutable y santo y solo puede habitar entre el pueblo bajo las más rígidas condiciones. El problema con el tabernáculo era que solo se permitía al pueblo presentarse ante Dios de una manera representativa, pero de hecho, ellos estaban excluidos de su presencia. El pueblo común no podía nunca llegar ante su presencia, solo lo podía hacer el sumo sacerdote, que temía por su vida, y solo una vez al año, eso era todo. Esa es la restricción de estos rituales del Antiguo Testamento.

Como vemos, el problema que encontramos en el Antiguo Testamento y los santos de aquellos días no era la ley y no había nada de malo en ella. La ley es algo positivo, según nos dice Pablo. Algunas veces nos referimos a la ley como si fuese algo negativo, pero no lo es. La ley era perfectamente buena y lo sigue siendo. El problema tenía que ver con el tabernáculo y el sistema de los sacrificios, que no eran suficientemente completos ni reales. No eran más que sombras, solo imágenes y no podían realmente hacer nada. Por eso es por lo que, al llegar al libro de Hebreos, todo el libro está dedicado a enseñarnos que la ley de Dios sigue siendo inmutable, pero el enfoque es totalmente diferente, porque venimos ante el que es lo contrario de la figura, la realidad, que simbolizan todas estas sombras. En Hebreos leemos: "tenemos plena confianza para entrar al lugar santísimo (Heb. 10:19) sin el menor temor, porque mediante la sangre de Jesús y gracias a la cruz, Dios ha eliminado todo lo que separa y nos ha acercado a sí mismo.

El gran mensaje del libro de Exodo es que por medio de la cruz, Dios ha hecho posible que un Dios santo e inmutable habite con nosotros. Todo el tabernáculo no es otra cosa que una imagen de Dios morando con su pueblo. La verdad importante para nosotros aquí es que Dios ha resuelto de tal modo el problema del pecado en nosotros, lo ha resuelto totalmente, que Pablo dice en Romanos 8: "ahora, pues, ninguna condenación hay.... Ni la más mínima. ¡Ninguna! Tenemos acceso perfecto al Padre por medio del Hijo y el Espíritu de Dios que mora en nosotros y que nunca nos dejará ni nos abandonará porque ha hecho su tabernáculo en nuestros corazones y en nuestras vidas.

Una de las cosas sobre las que estoy en contra es la costumbre de las maestras de escuela dominical (que son las más culpables de hacerlo) de enseñar a los niños que el edificio es la casa de Dios. El motivo por el que no me gusta es principalmente porque no es verdad. Hubo un edificio que fue la casa de Dios en el Antiguo Testamento, el tabernáculo, pero fue sencillamente una sombra.

El templo de Jerusalén ocupó su lugar, pero también eso es una sombra. Sin embargo, al llegar al Nuevo Testamento no se encuentra nunca un edificio que haya sido diseñado como la casa de Dios porque la casa de Dios en el Nuevo Testamento es el cuerpo humano. Pablo dice "sois templo de Dios (Iª Corintios 3:16). Por lo tanto, no estamos nunca fuera de la iglesia.

Creo que hemos enseñado a nuestro niños uno de los más espantosos errores cuando les enseñamos que un edificio es la casa de Dios. Cuando decimos esto les cuesta mucho trabajo entender la idea de que sus cuerpos son templos de Dios y eso es lo que él quiere que aprendamos, que no estamos nunca fuera de la iglesia. Que el propio Jesucristo habita en nuestros cuerpos, que son templo suyo y que han sido creados exactamente igual que el tabernáculo, con una triple estructura. El atrio es el cuerpo de sangre, carne y hueso, que podemos ver. El lugar santo es el alma, el ámbito de las emociones, de la mente y de la voluntad. Ese es el aspecto que nos permite relacionarnos unos con otros, hablar y compartir juntos las experiencias, pero en el fondo del centro está el lugar santísimo, nuestro espíritu y en él mora el Espíritu de Dios. De modo que cada uno de nosotros somos un tabernáculo andante. Todo el libro de Exodo pretende grabar en nosotros, al leerlo, esa gran verdad del Nuevo Testamento, la gloria que representa vivir con Dios mismo en medio de nuestra vida y de lo que nos exige la verdad, las responsabilidades que representan y los privilegios que nos permiten disfrutar. La gran necesidad que tenemos es la de caminar descansando solo en la obra acabada del Señor Jesucristo, haciendo todo ello nos sea posible.

Con todo y con eso, no basta con Exodo. Es preciso que leamos el Levítico y veamos lo que hace a nuestro favor esta ley exigente, en su esfuerzo por corregirnos y guiar nuestras vidas. En Levítico encontrarán ustedes otra gran verdad que, si todavía no han aprendido, explicará por qué nos encontramos atados, obstaculizados y encadenados por una experiencia de continuos altibajos.

Oración


Padre nuestro, qué agradecidos nos sentimos por esta poderosa palabra de verdad. Señor, cuando pensamos de qué modo ha llegado hasta nosotros por medio de los profetas y de los apóstoles, de los pescadores, de los hombres corrientes como nosotros mismos, que escribieron siendo inspirados por ti y de que modo ha sido protegida esta palabra y ha llegado hasta nosotros, al precio del derramamiento de sangre, del sudor, de las lágrimas y de la muerte, nos sentimos asombrados. Señor, ayúdanos a valorar esta palabra, a creer en ella y a caminar bajo su luz, sabiendo que aquí tenemos una palabra de libertad y de sabiduría que nos puede hacer libres. Te damos gracias por ella, en el nombre de Cristo. Amen.


Nº de Catálogo 202
Exodo 19 de Julio,
1964 Segundo Mensaje
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por Ray C. Stedman
Sinopsis AT- Seminario Reina Valera
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martes 17 de agosto de 2010

Danza Hebrea, patrones y algunos comentarios...

Contestando las consultas de varias personas, escribo este pequeño artículo para introducir tres videos excelentes de dos congregaciones latinas, todos ellos con especiales de Danza Hebrea, y a quienes felicito por la excelencia de sus equipos.

La mayor parte de los ministerios de arte creativo están conformados por mujeres que danzan en distintas disciplinas, porque la delicadeza femenina aporta belleza a la alabanza y adoración. Pero déjenme indicarles que la danza también puede ser ejecutada por varones, con la misma excelencia y belleza. Ambos poseen cualidades específicas: la mujer es dulce, delicada, y realiza movimientos finos y armoniosos; pero el varón danza con fuerza, autoridad y mansedumbre, propios de su género.

La danza hebrea nació como una expresión de júbilo del pueblo completo de Israel, en regocijo y agradecimiento hacia las victorias que el Señor les permitía sobre sus enemigos (te invito a cotejarlo en Éxodo 15:20, 1 Crónicas 15:28 - 29, 2 Samuel 6:14), por lo tanto, hoy podemos danzar de la misma manera en nuestras iglesias, hombres y mujeres, proclamando con cada paso la salvación y fidelidad de nuestro Señor.

Si recibes este artículo por suscripción, mira los videos aquí 
por Alina Majul
www.jaspedanza.blogspot.com







La Misericordia



La misericordia es benignidad o bondad no merecida. Antes de hablar de la misericordia de Dios tratemos el tema de la misericordia humana. Como primera medida debemos aclarar que la misericordia en nosotros no debe darse porque si o por arte. Tener misericordia es un mandamiento de Dios. Veamos lo que dice el Señor Jesucristo:
Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. (Lucas 6: 36)

Como podemos ver, Así como Dios es misericordioso debemos serlo nosotros.
Ahora bien, ser misericordioso debe hacerse con alegría (Romanos 12: 8) ya que hacerlo de mala gana no tiene fundamento alguno. Hay personas que le fallan a Dios y buscan la forma de “contentarlo” haciendo sacrificios improductivos no teniendo en cuenta que el amor y la misericordia son más importantes que cualquier sacrificio (Oseas 6: 6).
¿Cómo demuestro yo que soy misericordioso?
Hay una serie de señales que ratifican que nuestro corazón es misericordioso. Entre estas yo destacaría tres muy significativos: AMOR, PERDON Y BONDAD.
“Amaras al Señor tu Dios sobre todas las cosas y amarás a tu prójimo como a ti mismo” expresa la Palabra de Dios como los mandamientos más importantes. En nuestras vidas debe haber muy resaltado el factor amor. Sin este ingrediente es imposible ser misericordiosos.

El perdón… vaya, vaya… aquí habrá más de uno tocado con este tema. Perdonar no suele ser fácil pero si es muy necesario para nuestras vidas. Si queremos ser misericordiosos debemos saber perdonar. En Mateo 18: 23 – 35 vemos la historia de un rey que mandó llamar a sus empleados para que le informaran cómo andaban sus negocios y para que le pagaran todo lo que le debían. Cuando comenzó a sacar cuentas, le llevaron un empleado que le debía una cantidad descomunal, como sesenta millones de monedas de plata. Como el empleado no tenía dinero para pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa y sus hijos, y que vendieran también todo lo que tenía. Así, con el dinero de esa venta, la deuda quedaría pagada. Pero el empleado se arrodilló delante del rey y le suplicó: "Señor, deme usted un poco más de tiempo y le pagaré todo lo que le debo". El rey sintió compasión de su empleado y le dijo: "Vete tranquilo; te perdono todo lo que me debes". Al salir del palacio del rey, ese empleado se encontró con un compañero que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y le dijo: "¡Págame ahora mismo lo que me debes!" El compañero se arrodilló delante de él y le suplicó: "Dame un poco más de tiempo y te lo pagaré todo". Pero él no quiso, y mandó que lo metieran en la cárcel hasta que pagara el dinero que le debía. Los otros compañeros, al ver lo que había pasado, se molestaron mucho y fueron a contárselo al rey. Entonces el rey mandó llamar a aquel empleado y le dijo: "¡Eres un malvado! Te perdoné todo lo que me debías, porque me lo suplicaste. ¿Por qué no tuviste compasión de tu compañero, así como yo la tuve de ti?" El rey se puso furioso y ordenó que castigaran a ese empleado hasta que pagara todo lo que le debía.
Sin el perdón como parte esencial de la fórmula el rey no podía ser movido a misericordia. Algo que no tuvo su siervo.

La bondad es una actitud generosa y amistosa hacia los demás. Es un fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5: 22). Un ejemplo muy preciso de bondad es el que vemos en uno de los relatos más famosos de las Escrituras. Es la historia del buen Samaritano que encontramos en Lucas 10: 25 – 37. El samaritano no solo ayudó al hombre golpeado sino que lo llevó al mesón, cuidó de él y pagó al mesonero por un mejor cuidado mientras regresaba de su camino. A este samaritano no le importó las diferencias que hay entre judíos y samaritanos para ejercer la bondad.


Y… ¿Que podemos decir entonces de la misericordia de Dios?
La misericordia es parte de la naturaleza de Dios.
Porque Dios misericordioso es Jehová, tu Dios: No te dejará ni te destruirá ni se olvidará del pacto que juró a tus padres. (Deuteronomio 4: 31)
Quisiera aclarar que aunque, como dijimos, ser misericordioso es parte de Dios, hay que tener muy claro que Dios Nuestro Señor es Soberano en cuanto a de quien tiene misericordia y de quien no.
Yahveh le respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de tu rostro y pronunciaré el nombre de Yahveh delante de ti, pues tengo misericordia del que quiero tener misericordia, y soy clemente con quien quiero ser clemente. (Éxodo 33: 19)
Santiago en el capítulo 2 versículo 13 nos da una visión más amplia con relación a la misericordia. En este pasaje se nos enseña que Dios no tendrá compasión de quienes no se compadecieron de otros. Pero los que tuvieron compasión de otros, saldrán bien del juicio.

Los beneficios que trae la misericordia de Dios sobre nosotros son amplios y de gran magnitud:
Por medio de la misericordia Dios perdona nuestros pecados.
Ten piedad de mí, Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. ¡Lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi pecado!, (Salmos 51. 1 – 2)
De Yahveh, nuestro Dios, es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado (Daniel 9: 9)

La salvación de nuestras almas tiene su resultado en la misericordia que Nuestro Rey ha tenido con nosotros. Esa salvación ha producido en nosotros vida y vida eterna:
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos) (Efesios 2: 4 – 5)

Hay que precisar algo. Si nosotros estamos descarriados pero nos volvemos a Dios entonces se activa su misericordia. Jeremías 3: 12 – 13 nos lo enseña de una manera bastante clara. Los brazos de amor misericordioso del Padre Celestial están abiertos a todo aquel que reconoce su falta y se arrepiente de su mal camino.
Y como si fuera esto poco la misericordia de Dios nos sana cuando padecemos enfermedad (Filipenses 2: 27) Nos guarda de la destrucción y del mal (Génesis 19: 16), entre otros.

Miremos cuán grande es la misericordia de Dios y oremos por ella. No nos creamos indignos de pedirla ya que si tenemos un corazón conforme a Dios podemos acceder a las más grandes misericordias cada día. El rey David sabía de qué se trata el pedirla a Dios. En el salmo 4 versículo 1 lo vemos como, de una forma tan devota y urgida pedía que Dios fuera misericordioso con él: “¡Respóndeme cuando clamo, Dios, justicia mía! Cuando estaba en angustia, tú me diste alivio. Ten misericordia de mí y oye mi oración.”
Dios escucha la voz de tus ruegos cuando clamas a Él con fe y amor. El Señor nunca olvida sus misericordias ni sus promesas y es propicio a nosotros que somos pecadores y que tenemos tantas fallas.

Si te sientes angustiado y crees que no hay salida tus problemas. Si sientes ganas de salir corriendo y no para de hacerlo, recuerda que Jesucristo mismo ha demostrado todo su amor y misericordia cuando siendo sin mancha y sin pecado tomó nuestro lugar y sufrió una de las muertes más espantosas para así darnos la salvación. Él atravesó todos esos dolores y sufrimientos para decirte que tus cargas y dificultades Él las toma en sus hombros y de paso te carga a ti. Millares son las misericordias de Dios y en tu vida no serán escasas. Eleva tu oración y clama confiadamente que Dios SÍ te escucha. Ten fe y apela a la misericordia de Dios
por Ariel Sierra Casanova
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sábado 14 de agosto de 2010

Volver a Hechos


Quizás hayas escuchado la frase: “Cristo viene pronto” y en estos momento de mi vida no me atrevería decir tal frase. Para mi Cristo no viene pronto… viene YA!!!
Estamos viviendo los tiempos finales y la venida del Señor está a las puertas. Las señales son el pan de cada día y el Esposo viene ya por su esposa, pero ¿está la esposa lista y ataviada para la solemne ceremonia nupcial?
La Iglesia de Jesucristo está en estos momentos atravesando una de las crisis mas manifiestas en toda su historia. Falsos profetas, milagros engañosos, comerciantes de la fe y demás canceres llenan de dolor y muerte al Cuerpo de Cristo y esto trae un sinnúmero de personas que quieren acercarse a Dios pero que se llenan de estupor al ver tantas atrocidades.
Ahora, esto no significa que esto es el acabose. Hay un pueblo que se está levantando y que no quiere seguir permitiendo que el Camino sea vituperado y mancillado. Jesucristo regresa por Su Iglesia, pero… ¿hallará fe?
Soy un firme convencido de que debemos ser santos (no santurrones) para poder estar listos para esa Gran Manifestación Gloriosa de Nuestro Señor Jesucristo. Ante tantas señales que vemos no hay otra conclusión que Jesucristo está a las puertas y que estamos a tiempo de corregir nuestros errores y regresar a nuestras raíces.
En la Sagrada Biblia, en el libro de Hechos de los Apóstoles (que debiera llamarse más bien Hechos del Espíritu Santo) podemos apreciar a la Iglesia primitiva. Tengo por certeza que esta Iglesia tiene que ser un ejemplo para nosotros acerca de cómo debe ser la esposa de Nuestro Señor.
En estos tiempos difíciles y postreros hago en Nombre de Jesucristo un llamado a que hagamos un examen de conciencia y veamos a través del libro de Hechos como debe ser nuestro modo de pensar y nuestra actitud con relación a nosotros mismos y a un mundo que agoniza en medio de sus delitos y pecados. Hagamos un PARE en el camino y dejemos de ser parte de una iglesia que se ha convertido en un Club Social y pongámonos serios ante el compromiso que significa ser el Cuerpo de Cristo en la Tierra. Miremos con detalle y estudiemos a la Iglesia que se describe en la Palabra de Dios, esa Iglesia que amaba a Jesucristo y daba aun su vida por Él. Esa congregación que ponía en práctica el amor al prójimo y que era organizada en todo lo que hacía. BASTA YA de pensar que por una simple oración que hicimos un día, sin dar frutos de ello, que vamos a heredar el cielo y una corona de 150 kilos. No tengamos una actitud conformista ni facilista y volvamos a nuestro primer amor con Dios.
Dicen que una acción vale más que mil palabras. Por eso nosotros debemos ser consientes que las palabras no son suficientes. Hay que actuar. Hay que VOLVER A HECHOS.
por Ariel Sierra Casanova.
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"Sigue cantando" en Bahía Esperanza Home
"Duke estío" en la bitácora de la Bahía

miércoles 11 de agosto de 2010

ESCUELA DE LIDERAZGO:Esperar en el Señor

Habilitamos hoy la nueva sección de entrenamiento para líderes.  presentándoles material del "Cayado del Pastor" de Ralph Mahoney. Si usted es cristiano,  es un lider, porque otros le seguirán, así que le invitamos a que se prepare con nosotros para ayudar a otros a tomar su destino.
El equipo de Bahía Esperanza


Capítulo 1
Esperar En El Señor

Introducción
¿Es usted llamado para ser un líder en la Iglesia, pero teme que sus defectos o imperfecciones le impidan tener éxito? ¿Cree usted que es demasiado débil como para ser un líder fuerte? Quizás ya ha sido impelido hacia una posición de liderato y está afrontando frustraciones o tal vez fracasos. Si es así, cobre ánimo, Dios tiene buenas nuevas para usted.
A. DIOS USA A LOS DÉBILES
"El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas". (Is 40:29).
Cuando Dios llama a una persona para fungir como líder, no le escoge sobre las bases de cuán inteligente, talentosa o educada pueda ser. De hecho, esas son cosas que Dios tendrá que modificar (o algunas veces destruir) antes de que pueda usarnos. La Biblia dice: "Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos". (1 Co 1:19).
El Apóstol Pablo dice: "Porque lo loco de Dios es más sabio que los hombres; y lo flaco de Dios es más fuerte que los hombres. Porque mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles.
Antes lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo flaco del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y…lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es" (1 Co 1:25-28).
Esto es lo que el Apóstol Pablo nos está enseñando: Es a través de nuestras debilidades, vacilaciones y fracasos, que Dios revela Su sabiduría. Él siempre exhibe Su poder cuando estamos sumidos en nuestras debilidades. Su poder se perfecciona en nuestras debilidades.
Un amigo mío, es el Pastor Jack Hayford, compartió una experiencia recientemente conmigo mientras predicaba la Palabra en Japón. Me dijo que Dios estaba plasmando en su mente la siguiente Escritura: "De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, a causa de tus enemigos, Para hacer callar al enemigo, y al que se venga". (Sal 8:2).
1. Derrotando Al Enemigo
Él estaba enseñando a los pastores pentecostales de Japón que Dios utiliza las alabanzas de los niños y de los recién nacidos o de los que maman para derrotar a Sus enemigos. (Lea la escritura de Mateo 21:16). Es evidente que Dios se deleita en humillar a Satanás por medio de usar los miembros más débiles de Su creación (a usted y a mí: Sus niños, Sus recién nacidos a la vida espiritual) para seguir derrotando los intentos del enemigo y vengador.
Mientras Jack viajaba de regreso a su casa de Japón, Dios le dio una visión. Vio un grupo de niños conduciendo a un rebaño de ovejas que daban balidos. Los niños iban glorificando a Dios y regocijándose en Él.
A medida que el pastor meditaba en esa visión, el Señor le habló diciendo: "He escogido el símbolo de ovejas y corderos para representar a mi pueblo, siendo que ellos simbolizan la debilidad y no tienen la habilidad para dirigir o salvarse a sí mismos.
No obstante, voy a tomar un grupo de niños que me alaben a medida que van guiando a un rebaño de ovejas que dan balidos y los usaré para que destruyan completamente a Satanás y le derroten en cada asalto que lance".
Creo que el Pastor Hayford está en lo cierto. Dios usa lo débil para destruir a Sus enemigos. Esto significa que Él puede usarnos a usted y a mí.

B. LAS PERSONAS QUE DIOS ESCOGE
A menudo me asombro con las personas que Dios escoge para hacer trabajos particulares.
1. Pablo
Por ejemplo, Él envió a Pablo a predicar el evangelio a los gentiles paganos. Él había estudiado las Escrituras a los pies de Gamaliel (quien era maestro de maestros de la secta de los fariseos). Como candidato al Sanedrín (un grupo de hombres judíos de gran prestigio, intérpretes de las leyes religiosas en Israel), Pablo tuvo que memorizarse y citar (sin error) los primeros cinco libros del Antiguo Testamento (conocidos con el nombre de Pentateuco). Era un judío de un trasfondo cultural y educativo extraordinarios.
Desde el punto de vista humano, nadie podía estar más calificado que Pablo para la evangelización de los judíos. No obstante, ¿a quiénes fue enviado Pablo, para tal obra, de parte de Dios? No fue enviado a los judíos de gran instrucción, sino a los pueblos iletrados y desechados bajo la clasificación de gentiles. Estos tendrían muy poco aprecio por el inmenso cúmulo de aprendizaje adquirido por Pablo y de su perfecto dominio de la ley judía.
Toda la fuerza natural de Pablo, toda su educación, inteligencia y talentos tenían que ser puestos a un lado. Dios tenía que despojarle de todo eso, y le envió al desierto de Arabia (de la misma manera que hizo con Moisés, su antepasado) a fin de desvestirle allá de todas esas cosas de las que pudiera jactarse (lea Gálatas 1:17; Fil 3:4-8).
En aquella "…tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre?" (Jer 2:6). Pablo aprendió que su éxito como ministro de Dios sería únicamente logrado por medio de echar a un lado "las cosas que… eran ganancias… reputándolas como pérdidas… para ganar a Cristo" (Fil 3:7, 8).
Él aprendió a proclamar el evangelio no "…con palabras persuasivas de humana sabiduría, mas con demostración del Espíritu y de poder" (1 Co 2:4).
Para convencer a las personas de que Jesús era su Salvador, Pablo contaba más con el poder de operación de milagros del Espíritu a través de su persona, que con su habilidad como orador o predicador. Nosotros debemos hacer lo mismo.
2. Pedro
Aunque Pedro fue el instrumento usado para abrir las puertas de la fe a los gentiles (Hch 10), él permaneció en Jerusalén entre la mayoría de los judíos selectos del imperio romano como: "El Apóstol de los judíos" (Ga 2:8). ¿Qué calificó a Pedro para esa tarea? Por supuesto que no fue su gran ejecución o educación académica. La Biblia le describe como "...hombres sin letra e ignorantes" (Hch 4:13). Era simplemente un pescador, pero Dios le calificó para el trabajo al revestirlo con el poder del Espíritu Santo.
C. CÓMO LA DEBILIDAD PUEDE TORNARSE EN BENDICIÓN
"El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas" (Is 40:29).
Se cuenta la historia de un ciego y un paralítico que se hicieron muy buenos e inseparables amigos. ¿Qué contribuyó a tal amistad?
El paralítico podía ver perfectamente, pero no podía caminar. El ciego tenía unas piernas fuertes, pero no podía ver. El paralítico le ofreció su habilidad para ver al ciego a cambio de su habilidad para moverse.
El ciego cargaría con el paralítico sobre sus espaldas. El paralítico instruiría al ciego respecto al camino en que debería andar y le advertiría de los impedimentos en el sendero que pudieran hacerle tropezar.
Su mutua debilidad y necesidad los unió a fin de aprovecharse de la ventaja o potencia que cada uno disfrutaba.


1. Dependencia En Dios
De la misma manera, nuestra ceguera e impotencia espiritual nos deberá conducir hacia unas relaciones de mutua dependencia con Dios en oración, a fin de que nuestra potencia pueda reemplazar nuestra debilidad (flaqueza).
El autor del siguiente himno lo expresó hermosamente:
Su potencia se perfecciona en la debilidad.
Su poder no es para los fuertes.
Él otorga más gracia
A los débiles en la carrera.
Su potencia se perfecciona en la debilidad.
Las debilidades personales que nos permiten estar conscientes de nuestra inhabilidad o falta de poder para ser un líder, deberán motivarnos a darle nuestros corazones a Dios en oración (y algunas veces en ayunos). Si respondemos de esa manera, descubriremos que "El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas" (Is 40:29).
La actitud de dependencia en Dios atrae Su atención y hace que Él sea atraído hacia nosotros, manifestando Su poder a través de canales humanos.
Nuestras imperfecciones son vistas como bendiciones disfrazadas, cuando éstas nos presionan a depender en Cristo.
No obstante, si en lugar de eso nos revolcamos en la compasión de nosotros mismos o en el auto-aborrecimiento, mirando hacia nuestro interior, buscando la comprensión de nuestros problemas; todo concluirá en un sentimiento de inferioridad.
2. Confiesa La Palabra
Lo que los psicólogos llaman "un complejo de inferioridad", es usualmente una preocupación carnal por nosotros mismos (conscientes de nosotros mismos). Esto puede resultar tener una perspectiva de sí mismo que diga: "No soy bueno. Soy meramente un fracaso... Dios nunca podrá usarme". Esta clase de auto-evaluación personal conduce a una depresión o desánimo total.
Escuché a Billy Graham decir: "Dios nunca puede utilizar a un sirviente desanimado". ¡Esto es cierto! Es vital que superemos tales actitudes por medio de lo que confesemos de nosotros mismos (Ap 12:11).
Por medio de decir acerca de sí mismos lo que la Biblia dice de nosotros, somos más que vencedores. La Biblia dice: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4:13).
"He aquí os doy potestad de hollar serpientes y sobre los escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará" (Lc 10:19).
Haremos proezas a través de nuestro Dios.
Es Él quien hollará nuestros enemigos.
Cantaremos y aclamaremos la victoria.
¡Cristo es Rey! ¡Cristo es Rey!
No debemos confundir un complejo de inferioridad con la mansedumbre de la Escritura. La cual Dios bendice. No es la misma cosa.
3. Acércate En Oración.
La clase de flaqueza (debilidad) a la cual Dios responde, es aquélla que produce una sensación de dependencia en Él. Cuando oramos: "Oh Dios, te necesito y no puedo arreglármelas sin ti", de seguro que Él obra para nuestro bien. Venimos a ser como el rey David cuando oró: "…mi alma tiene sed de Dios" (Sal 63:1; 84:2).
Esta sensación de necesidad contribuye al desarrollo de una vida devocional y de oración saludable.
Así es como debe una vida cristiana funcionar. ¿Cierto?
En contraste con lo anterior, una vida egocéntrica de seguro que nos paralizará. Es una barrera que impedirá que el poder de Dios fluya a través de nosotros. Es vital que renuncie a esa clase de carnalidad y se torne de ella. Reconozca que Dios es la fortaleza de su vida y que no necesita sentir temor (Sal 27:1). Dios se mostrará poderoso a favor de los que le reverencian, adoran y dependen de Él.
4. Reemplaza Tus Fuerzas Por Sus Fuerzas
"Los mancebos se fatigan y se cansan, los mozos flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas [renovarán] fuerzas…" (Is 40:30, 31).
La frase clave en este versículo es "tendrán nuevas", que podría ser traducida mejor por el término "renovar". A medida que esperamos en el Señor, Él tomará nuestras fuerzas y las reemplazará con las Suyas.
No es cuestión de combinar nuestras fuerzas con las Suyas, sino más bien la completa eliminación de nuestras fuerzas, a fin de que Él implante las Suyas. Dios está diciendo: "Si eres fuerte en tu opinión, yo no puedo usarte. Si puedes hacerlo por ti mismo, entonces no me necesitas".
¿Qué nos pide el Señor que hagamos antes de que Él "renueve o cambie" nuestras fuerzas por las Suyas?
a. Reconozca Su Necesidad. El rey David escribió: "Este pobre clamó, y oyóle Jehová, Y librólo de todas sus angustias" (Sal 34:6).
Asaf reconoció su debilidad y necesidad de Dios en las siguientes palabras llenas de emoción: "Mas yo era ignorante, y no entendía: Era como una bestia acerca de ti" (Sal 73:22).
Ambos, David y Asaf, recibieron fuerzas de Dios porque estuvieron dispuestos a reconocer humildemente su necesidad y debilidad. Hay una palabra poderosa de promesa para todos los que hagan eso mismo.
"Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, que no hay; secóse de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé.
En los altos abriré ríos, y fuentes en mitad de los llanos: tornaré el desierto en estanques de aguas, y en manaderos de aguas la tierra seca.
…Porque vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos, que la mano de Jehová hace esto…" (Is 41:17-20).
1) Pablo: Un Ejemplo. Pablo descubrió que si reconocía las áreas de necesidad y debilidad en su vida, ello traería como resultado la potencia de Dios sobre él en medidas más portentosas.
Él escribió: "Y porque la grandeza de las revelaciones no me levante descomedidamente, me es dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee…por lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí" (2 Co 12:7,8).
Y ¿cómo contestó Dios la petición de Pablo para que trajera alivio de aquel aguijón que le atormentaba en su debilidad? "Bástate mi gracia; porque mi potencia en la [tu] flaqueza se perfecciona [es completa]" (v 9).
Ahora puede entender el porqué Pablo dice: "Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. Por lo cual me gozo en las flaquezas, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias por Cristo; porque cuando soy flaco, entonces soy poderoso" (2 Co 12:9, 10).
Este es el principio a través del cual opera el poder del evangelio. Cuando somos débiles y percibimos nuestra gran necesidad de Dios, esto hace que seamos completamente dependientes de Él. Esto nos motiva a emplear mucho más tiempo en oración. ¿El resultado? ¡Venimos a ser más potentes!
D. APRENDIENDO A ESPERAR EN DIOS
"Mas los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán" (Is 40:31).
1. Dos Conceptos
¿Qué quiere decir la Biblia cuando dice: "...los que esperan en Jehová?" Hay dos conceptos envueltos en el asunto de "esperar en Jehová". Estos son los siguientes:
a. Esperar En El Tiempo De Dios. En otras palabras, no tomar una acción mayor hasta que Él le muestre que es el tiempo de actuar.
b. Esperando En Ayuno Y Oración. Emplear tiempo en oración ante la presencia de Dios en servicios devocionales, algunas veces conjuntamente con ayuno y oración.
2. Esperando En El Tiempo De Dios
¿Podría compartir un testimonio personal con usted? El Señor me llamó a Su servicio en 1948, a la edad de 16 años, en una iglesia del Norte de Hollywood, California. Nací de nuevo y fui bautizado con el Espíritu Santo, pero no comprendía la necesidad de rendir mi voluntad y planes completamente al Señor.
La "vida más profunda" de la consigna cristiana no tenía mucha apelación para mí. Ya había decidido lo que iba a hacer con mi vida y el ser un ministro o misionero no era parte de tal plan.
Durante el verano del año 1948, la mano de Dios cayó pesadamente sobre mi vida. Acontecieron eventos que me hicieron sentir como si hubiera sido lanzado sobre el piso en actitud de oración. Muchas veces me encontré postrado en el suelo y lágrimas corrían a torrentes por mi rostro. Estaba clamando en oración a Dios.
Haciendo reminiscencia, considero que muchas de aquellas lágrimas eran de resistencia al llamado de Dios. Quería las cosas a mi manera y Dios quería las cosas a Su manera. Este conflicto de voluntades, mi voluntad contra la de Dios, estaba creando una lucha interna que terminaría en la muerte: la muerte de mi voluntad.
Después de tres meses de conflicto espiritual intenso, rendí mi vida para hacer lo que Dios deseaba. Él quería que fuera por todo el mundo a predicar el evangelio.
a. ¡Iré Ahora! Cuando finalmente me rendí a la voluntad de Dios, le dije: "Iré a cualquier lugar que tú quieras que vaya. Seré lo que quieras que sea". Con este rendimiento total de mi voluntad a la voluntad de Dios, ya estaba listo para IR, AHORA MISMO.
No había tiempo que perder (esa era mi creencia). "¡Vayamos ahora mismo, Dios! ¡Estoy listo! ¡Estoy listo! ¡El tiempo es corto! La era Nuclear está aquí. ¡El mundo va de camino hacia su fin! Estoy listo para salir a evangelizar a todo el mundo. Yo solo si es necesario."
En mi entusiasmo y optimismo juvenil (y debo agregar, ignorancia), estaba esperando ser un "ganador maravilla del mundo" en un instante.
Como puede ver, mi pensamiento había sido moldeado por la teología de mi iglesia. Nuestros pastores enfatizaban el pronto retorno de nuestro Señor en las nubes. La segunda venida de Cristo era predicada constantemente desde el púlpito. Si no era el pastor, el evangelista invitado lo hacía. Así que, esperaba que Jesús apareciera de un momento a otro.
Recuerdo una votación que se tomó en la clase de escuela dominical de los jóvenes en el verano de 1948. Se nos preguntó: "¿Cuánto tiempo faltará para la venida del Señor?" Ninguno de los 50 jóvenes que formaban la clase creía que Dios pudiera tardar la venida de Su Hijo al mundo más allá de 1950.
La II Guerra Mundial acababa de concluir. El conflicto coreano estaba hirviendo a fuego lento. La amenaza de un holocausto nuclear parecía inminente. Consideraba que cualquier cosa que Dios fuera a hacer, tendría que ser hecha al momento. No había tiempo que perder.
Con una comisión de evangelizar al mundo y solamente dos años para hacerlo, era imperativo que se comenzara inmediatamente.
¿Cuál era la respuesta de Dios para mi gran sentido de urgencia?
b. ¡Aprendiendo A Esperar! Tenía que aprender que a pesar de cuál fuera mi interpretación de los eventos mundiales, cualquiera que fuera mi sentido de urgencia, Dios obra en Su propio tiempo, y no en el mío. Cuando usted siente "comezón" de salir a la acción, lo más difícil en el mundo es tener que esperar.
No estaba entrenado (preparado) para salir a predicar. Es verdad que había sido "llamado" pero el llamamiento y "orden de salida" de parte de Dios son dos cosas diferentes. No sabía esto para ese tiempo, pero Dios no estaba preocupado en lo absoluto respecto a la situación mundial en 1948. Yo sí lo estaba, pero Él no. Él había preparado mi entrenamiento y preparación. Toda mi ansiedad e impaciencia no hizo que Él aligerara Su itinerario o programa ni un solo minuto.
No lo entendía para entonces, pero estaba esforzándome en entrar a la batalla y pelear con mis propias fuerzas. Dios sabía que me esperaba la destrucción si hubiera salido sin preparación. Por consiguiente, hizo que esperara hasta que recibiera el entrenamiento y la experiencia adecuada. A través de esos años de esperar en Dios, aprendí que nunca debo "…traspasar la palabra de Jehová mi Dios, para hacer cosa chica ni grande" (Nm 22:18).
c. Dios Controla El Tiempo. La Biblia dice: "…venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo…" (Ga 4:4). Dios controla los tiempos y las estaciones. Él ya tenía en Su programa el tiempo en el cual enviaría a Jesús al mundo. Él tiene un tiempo para todas las cosas. Espere en el tiempo de Dios. No se adelante ni se atrase, sino espere en Dios. Él le revelará su tiempo.
Los tiempos y estaciones están bajo el control del poder de Dios (Hch 1:7). Por lo tanto, aprendamos a esperar pacientemente en Él. Él nos revelará los tiempos y estaciones cuando necesitemos conocerlas.
3. Esperando En Oración Y Ayuno
"No sean avergonzados… los que te esperan… No sean confusos por mí los que te buscan..." (Sal 69:6).
Si es que esperamos "renovar" nuestras limitadas fuerzas (como un intercambio) por el ilimitado poder de Dios, vamos a tener que establecer un hábito devocional consistente y diario. El disciplinarnos a nosotros mismos para sacar tiempos de oración y ayuno regularmente, es una de las cosas más difíciles de hacer para la mayoría de los líderes en la Iglesia.
Las presiones de las actividades e itinerarios diarios, nos roban estos tiempos devocionales tan esenciales con el Señor.
a. ¿Cómo Ayudan Los Tiempos Devocionales Diarios? Trate este experimento. Llene un cántaro con agua hasta arriba. Llénelo de tal forma que una gota de agua más haga que se derrame. Luego comience a dejar caer al fondo del mismo piedras del tamaño de su mano. ¿Qué sucede? Con cada piedra que cae dentro del cántaro, una cantidad igual se derrama fuera del mismo.
Esa es la forma en que renovamos nuestras fuerzas con las de Dios. Estamos saturados del agua de nuestras propias fuerzas. A medida que empleamos tiempo en oración, Dios comienza a dejar caer las piedras de Su potencia y poder. Estas piedras de gracia, desplazan el agua de las actitudes negativas y la incredulidad; las piedras de la dependencia en Dios, desplazan las aguas estancadas de actitudes como: "puedo hacerlo sin Dios". Sus capacidades divinas saturarán nuestras vidas, y nuestra falta de poder es reemplazada por Sus fuerzas.
¿Cómo puedo hacer que la fortaleza de Dios llene mi vida? Este es un proceso compuesto: natural-sobrenatural. Si usted emplea tiempo en oración diariamente, será un proceso en continuo crecimiento. Un niño no crece ni llega a ser fuerte como un adulto por medio de pensar que lo es o tratando de esforzarse en crecer por sí mismo. Este, es un proceso natural que ocurre como resultado de una dieta y ejercicio apropiados.
De igual manera, si un líder de la Iglesia emplea tiempo leyendo la Biblia y orando diariamente, tal nutrición espiritual motivará el aumento del poder de Dios en su vida. La renovación o intercambio de sus fuerzas por las de Dios, tomará lugar gradual y consistentemente.
b. ¿Cómo Debo Conducir Mi Tiempo Devocional? El siguiente bosquejo fue adaptado de una serie de mensajes de la Revista HECHOS sobre el tema: "Renovando El Hábito Devocional". Éste ha sido de gran utilidad para mí en mis tiempos devocionales.
1) Confesar Su Pecado. Pídale al Señor que le traiga a la memoria cualquier pecado sin confesar. Reconozca o admita tales pecados ante Dios y pídale que le perdone y limpie de ellos (1 Jn 1:9,10).
2) Alabar A Dios. Luego, tome tiempo para dar gracias y alabar a Dios por lo que es y por lo que ha hecho (Sal 100).
3) Entréguese Cada Día En Manos De Dios. Dígale cuánto necesita Su dirección y control. Pídale que le dirija y obedezca cada una de las instrucciones que sienta que Él le esté dando en oración.
4) Ore Por Su Familia, Iglesia Y Creyentes. Ore por los miembros y líderes de su iglesia. Ore por los creyentes en otras partes del mundo. Ore por los huérfanos y viudas (los que no tienen familia).
5) Ore Por Los Líderes Misioneros Y La Evangelización. Ore por sus líderes espirituales. Ore por las tribus y grupos étnicos en la comunidad de su mundo quienes todavía necesitan el evangelio. Ore por los misioneros y por la evangelización de las demás naciones.
6) Ore En Otras Lenguas, deje que la unción del Espíritu Santo descienda sobre usted y ore en otras lenguas y ore por la interpretación de sus oraciones en tales lenguas (1 Co 14:13, 14).
7) Escriba Lo Que El Señor Le Dé Y Hágalo. Tome una actitud de obediencia en respuesta a cualquier cosa que Dios le otorgue en oración.
c. ¿Cómo Nos Ayudan Las Tribulaciones? Pedro nos amonestó: "… no os maravilléis cuando sois examinados por fuego, lo cual se hace para vuestra prueba, como si alguna cosa peregrina os aconteciese" (1 P 4:12).
Un ministro anciano amigo mío, me dijo hace unos años: "Hermano Ralph, cuando usted se esfuerza en seguir a Dios, el mundo se le opone. Cuando usted trata de adentrarse más en Dios, su naturaleza carnal le hará resistencia. Cuando trata de elevarse más con Dios, las potestades y poderes demoníacos que habitan en los aires le declararán la guerra".
De ninguna otra manera confrontamos más resistencia que cuando decidimos establecer un tiempo devocional diario para esperar en Dios. Cuando hace la seria decisión de buscar el rostro de Dios, tiene que estar dispuesto a afrontar oposiciones y pruebas.
Es de gran consuelo saber que a pesar de las pruebas y tribulaciones, "…todas las cosas les ayudan a bien a los que a Dios aman, a saber, a los que conforme al propósito son llamados" (Ro 8:28).
A medida que esperamos en Dios, Él enciende el fuego de las aflicciones, las pruebas y tentaciones, a fin de pasar nuestras vidas por el fuego purificador. Cuando lleguemos al "punto de ebullición", dos cosas suceden como resultado:
1) La escoria (impurezas) del pecado y del yo es purificada.
2) El poder de Dios comienza a obrar en nosotros y a través de nosotros con consecuencias emocionantes y sobrenaturales.
Cuando coloca una olla de cocina llena de agua sobre el fuego, el agua hervirá eventualmente. Usted no podrá acelerarla para que hierva, ni prevenir que hierva por medio de observar el agua, ni tampoco podrá lograrlo si la menea o la ignora. A pesar de lo que haga, el agua hervirá a su debido tiempo cuando alcance la temperatura apropiada. La ebullición o hervor, es el resultado de la aplicación del calor del agua sobre sí misma.
De la misma manera, cuando pasamos por el fuego de las aflicciones o tribulaciones, suceden cosas en nuestro interior sin ningún esfuerzo de nuestra parte. Éstas, son producto del calor de Dios cuando es aplicado al agua de la naturaleza humana. Es entonces cuando experimentamos cambios internos. Nuestros motivos son purificados. Nuestro deseo de pecar es calcinado. "… el que ha padecido en la carne, cesó de pecado" (1 P 4:1).
Sí, esto es cierto: "… pero los que esperan a Jehová [por Su tiempo ya designado en oración y ayuno], tendrán nuevas fuerzas…" (Is 40:30, 31).
Ralph Mahonney
Instituto "El Cayado del pastor"
http://cayadopastoral.com


Corta Biografía de Ralph Mahoney
Ralph Mahoney fundó World MAP (World Missionary Assistance Plan) en 1961, una organización ministerial dedicada al entrenamiento de los líderes de las iglesias quienes están levantando iglesias en Asia, África y América Latina. La enseñanza del Sr. Mahoney es ampliamente conocida como una de las más significativas, prácticas y fáciles de entender de hoy en día. Él tiene un conocimiento profundo de las condiciones que deben persistir en el campo misionero, y llama a la iglesia a comprometerse de nuevo a su primer y más importante prioridad: la evangelización mundial.
El Sr. Mahoney compiló el "Cayado del Pastor" (Una guía de enseñanza y aprendizaje para los líderes de las iglesias del tercer mundo, compactada en 1,000 páginas). Ralph Mahoney ha sido también autor de varios libros y ha servido como editor de la revista "Hechos".
Él continúa viajando e invirtiendo su tiempo en ver que los líderes de las iglesias se introduzcan al dinamismo de una vida llena del Espíritu.

martes 10 de agosto de 2010

Cinco señales de crecimiento espiritual

Con toda seguridad experimentaremos los siguientes “indicadores” espirituales, a medida que maduremos en el Espíritu Santo. Anótelos en su Biblia. Esta lista puede ser un excelente recurso a consultar en cuanto a su avance en la vida cristiana. 2 Pedro 3:14-18 - Versículo para memorizar: 2 Pedro 3:14
UN ANHELO CADA VEZ MÁS GRANDE DE CONOCER A DIOS
Si estamos madurando espiritualmente, anhelaremos conocer más y más a Dios. No estaremos satisfechos con nuestro actual nivel de conocimientos acerca de Él; por el contrario, ansiaremos tener una comprensión cada vez más profunda e íntima de Su persona y de Su voluntad.
UN DESEO DE CONOCER LA VERDAD DE LA PALABRA DE DIOS
Una parte vital de nuestra madurez, es comprender el poder y el significado de la Palabra de Dios para nosotros hoy. Debemos descubrir lo que dice la Biblia sobre nuestra familia, nuestra iglesia, nuestro trabajo, y todo aspecto de nuestra vida.
UNA CONCIENCIA EN AUMENTO DE NUESTRA PECAMINOSIDAD
A medida que crecemos en intimidad con el Señor, nos volvemos cada vez más conscientes de la gran necesidad que tenemos de Él. Esto no significa que los cristianos maduros deben verse a sí mismos como sin ningún valor, ni desvalorizarse de alguna manera. Más bien, esta conciencia indica que nuestro espíritu maduro sencillamente no tolerará los mismos pecados que antes cometíamos tan fácilmente.
UNA RESPUESTA RÁPIDA DE ARREPENTIMIENTO
Si estamos creciendo espiritualmente, ya no podremos sumirnos con tanta facilidad. Cuando tropecemos, nuestro deseo será poner ese pecado a los pies de Dios, y arrepentirnos sinceramente de nuestras acciones lo más rápidamente posible.
UNA CONFIANZA CADA VEZ MAYOR EN EL ESPÍRITU SANTO
Cuando las circunstancias parezcan insoportables, los creyentes maduros tendrán una confianza cada vez mayor en el Espíritu Santo, a medida que aprenden a descansar completamente en Dios. El crecimiento espiritual se produce muchas veces en medio de los momentos más dolorosos y de más tensión. Nunca entenderemos lo que puede lograr el Señor por medio de nosotros, hasta que nos encontremos en situaciones de absoluta impotencia.
PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN
¿En qué áreas de su vida está luchando para que Dios tenga el control?

¿Cuándo tiempo pasa usted leyendo las Escrituras? ¿Qué tan importante es para usted el estudio de la Biblia?
por Miriam C. Lopez
liveworship@live.ca

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